Jue 26/08/2010
Cómo lograr que las cosas… ¡se hagan!
Si gerenciás una empresa o un sector de una empresa lo sabés: más de una vez sentís impotencia cuando -pese a que se habló, se acordó y hasta se escribió-... ¡Las cosas no se hicieron! Bueno, de cómo revertir eso nos habla Tom Wise en el workshop “Ejecución, la disciplina que logra que las cosas se hagan”.
Lo primero a tener en cuenta –dice Wise- es que lo que no se ejecuta no existe. De nada sirve diseñar un plan comercial si éste no se lleva a cabo tal como lo hemos planificado. Así, las empresas deberían concentrar sus esfuerzos en lograr que las decisiones y planes se conviertan en algo concreto, aún cuando no disponemos del tiempo necesario para hacerlo; la habilidad para unir sus estrategias, las personas y las operaciones cotidianas en un proceso que privilegia la ejecución es lo que marca la diferencia entre una organización que logra un alto desempeño y sus competidores. En definitiva -afirma Wise-, la ejecución debería ser el elemento central de las organizaciones y la tarea principal de los líderes. (Más sobre el significado de “ejecución” en ver la nota completa).
Lo primero a tener en cuenta –dice Wise- es que lo que no se ejecuta no existe. De nada sirve diseñar un plan comercial si éste no se lleva a cabo tal como lo hemos planificado. Así, las empresas deberían concentrar sus esfuerzos en lograr que las decisiones y planes se conviertan en algo concreto, aún cuando no disponemos del tiempo necesario para hacerlo; la habilidad para unir sus estrategias, las personas y las operaciones cotidianas en un proceso que privilegia la ejecución es lo que marca la diferencia entre una organización que logra un alto desempeño y sus competidores. En definitiva -afirma Wise-, la ejecución debería ser el elemento central de las organizaciones y la tarea principal de los líderes. (Más sobre el significado de “ejecución” en ver la nota completa).
Lo primero a tener en cuenta –dice Wise- es que lo que no se ejecuta no existe. De nada sirve diseñar un plan comercial si éste no se lleva a cabo tal como lo hemos planificado. Así, las empresas deberían concentrar sus esfuerzos en lograr que las decisiones y planes se conviertan en algo concreto, aún cuando no disponemos del tiempo necesario para hacerlo; la habilidad para unir sus estrategias, las personas y las operaciones cotidianas en un proceso que privilegia la ejecución es lo que marca la diferencia entre una organización que logra un alto desempeño y sus competidores. En definitiva -afirma Wise-, la ejecución debería ser el elemento central de las organizaciones y la tarea principal de los líderes. (Más sobre el significado de “ejecución” en ver la nota completa).