Kasik Sacat: conservando tradiciones ancestrales en Las Maravillas

Las Maravillas, un rincón del norte argentino, resguarda una historia que se entrelaza con la identidad de sus habitantes, entre ellos, la comunidad Sanavirona Kasik Sacat, encabezada por la familia Barzola. En diálogo con los Barzola, descendientes directos de los primeros pobladores de esta tierra, nos sumergimos en un relato que rescata las raíces y el profundo respeto por la tierra y sus frutos.

La historia de los Barzola y su comunidad se remonta muchos años atrás, donde las figuras de los Puchetas, los Arabia y doña María del Barco, una viuda cansada de reclamar sus propias tierras al rey Carlos IV y decidió comprárselas. Fue así como, desafiando las adversidades, lograron adquirir 44.000 hectáreas de tierra, un legado que perduró a través de generaciones.

Nestor Barzola, portavoz de su comunidad, nos sumerge en la esencia de esta conexión ancestral con la tierra. Con aproximadamente 100 miembros, la comunidad persiste en preservar los antiguos saberes, donde el valor de la sombra, el proceso de los árboles y el canto de los pájaros cobran una relevancia vital.

En su quehacer diario, los miembros de Kasik Sacat se dedican a la recolección y procesamiento de productos del monte, como el mistol y el algarrobo. Desde la maduración del mistol hasta la molienda del algarrobo, cada paso es un ritual que celebra la generosidad de la naturaleza y el legado de sus ancestros.

Además, la comunidad se distingue por la elaboración artesanal de productos como la sal de Ansenuza, la jalea de tuna, el arrope de mistol y el arrope de chañar.

Como en cada ocasión que nos encontremos, reiteramos la invitación a sumarte, a seguirnos, a ser parte de esta movida que involucra a todos los cordobeses, porque todos #somosutuco.

El viejo hotel Nogaró (donde estuvieron Evita y Menem) vuelve a recibir huéspedes: así es la residencia estudiantil de la UNC

(Por Jazmín Sanchez) El edificio de San Jerónimo 137, a metros de Plaza San Martín, vuelve a cobrar vida. Donde durante décadas funcionó el Hotel Nogaró (y luego el Interplaza cerrado en 2020 tras la pandemia) ahora la Universidad Nacional de Córdoba termina una residencia estudiantil que combina historia, patrimonio y una nueva función social. La inauguración está prevista para abril y, desde InfoNegocios, ya recorrimos las futuras instalaciones para ver de cerca cómo avanza la transformación.