El Diego Lagomarsino que conocí (vacaciones con un personaje clave en el Caso Nisman)

(Por Ignacio Etchepare) Empecemos por el final: el último día de las vacaciones que compartimos casi no vi a Diego Lagomarsino: estuvo abocado a reparar y potenciar -de onda, ad honorem- el WiFi y las cámaras de seguridad del complejo de cabañas que alquilábamos. ¿Puede ser esta persona amable un oscuro personaje en el (hipotético) asesinato de Alberto Nisman? Lo que charlé con él y mi impresión personal.

No soy amigo de Diego Lagomarsino. Quiso el destino que coincidiéramos en las últimas vacaciones en Yacanto, justo cuando en Buenos Aires los medios retomaban el Caso Nisman a un año de su misteriosa muerte.

Mientras todos querían nuevamente su testimonio, Lagomarsino alternaba entre asados y descanso con su esposa e hijos. Compartimos dos gustos, eso sí: tomar un fernecito con Coca después de cenar y hablar de informática.

De entrada, me pareció que a Lagomarsino “su” mundo le había dado la espalda.

Antes de iniciar un diálogo sobre la causa Nisman con él, consulté a nuestro amigo en común si era pertinente hablar sobre este tipo de cosas. “Con absoluta confianza, preguntale lo que quieras”, me dijo.

Cuando salió el tema, me encontré con una persona que, a mi entender, hacía mucho que no “dialogaba” con gente (por fuera de la Justicia, los periodistas) sin intereses de por medio. Creo que necesitaba hablar y habló de todos los puntos de la causa.

Le pregunté por qué aceptó compartir sus honorarios con Alberto Nisman y me respondió con una lógica entendible: “era eso o nada”.  Todos los meses, después de cobrar, iba a dejar el 50% de los ingresos al Fiscal.

Le pregunté por la cuenta bancaria que compartía con Nisman y contó que jamás tuvo acceso, ni tenía idea de qué montos se movieron desde y hacia esa cuenta. Me parece que era un “prestanombre” a título gratuito… o a título de gratitud con Nisman.  Dió un detalle: lo único que hizo, solo una vez y por pedido expreso de Nisman, fue pagar las expensas (desde esa cuenta) de un lote en Punta del Este que está a nombre de Sara Garfunkel.

Me cuesta creer que las cosas no sucedieron como las cuenta Lagomarsino. Me cuesta creer que sea parte de una conspiración, al menos de forma consciente. Pero también me cuesta creer también que Alberto Nisman se haya suicidado.

Creo -y es sólo mi opinión- que Lagomarsino quiere -como pocos- que se sepa toda la verdad.

Tu opinión enriquece este artículo:

YPF Black desembarcó en Córdoba: abrió en Villa Warcalde la primera estación privada de este segmento (con Fonte d’Oro, burgers de Colagreco e importados)

(Por Julieta Romanazzi) La zona norte de la ciudad de Córdoba se quedó con una de las fotos de negocios más importantes del año en el rubro del retail de combustibles: la inauguración de la primera YPF Black de la provincia y de todo el interior de la Argentina. El proyecto marca, además, un quiebre para la petrolera nacional al convertirse en la primera estación de este segmento exclusivo desarrollada y operada 100% por un privado.

Las 5 marcas que más crecieron en un año flojo (y las 5 que más retrocedieron en lo que va de 2026)

El mercado automotor argentino cerró septiembre con 49.814 unidades patentadas, un 10,7% más que en agosto (45.003). Contra septiembre de 2025 cayó 11,4%, y en el acumulado del año suma 435.493 unidades, un 13% por debajo de los nueve primeros meses del año pasado. La suba mensual tiene letra chica: septiembre tuvo 22 días hábiles contra 20 de agosto, y el promedio diario apenas mejoró 0,6%.