Nissan confirmó que evalúa un cambio profundo en su operación en Argentina: la posibilidad de pasar a un modelo de distribución local, que podría quedar en manos de Grupo Simpa y Grupo Tagle.
La decisión forma parte del plan global Re:Nissan, enfocado en mejorar la competitividad, optimizar el portafolio y avanzar en tecnologías de nueva generación. Desde la compañía aclararon que, más allá del cambio en análisis, la continuidad de la marca en el país está garantizada.
De operación directa a distribuidor
El paso que evalúa Nissan implica dejar el esquema actual de operación directa para migrar a un modelo más ágil, basado en un distribuidor local.
En ese sentido, la automotriz ya firmó un Memorando de Entendimiento con Simpa y Tagle, con el objetivo de analizar la viabilidad de la transición.
De todos modos, no se trata aún de una decisión cerrada: el proceso está en etapa de evaluación y requiere una revisión integral del negocio antes de avanzar hacia un acuerdo definitivo.
El antecedente: cierre productivo
Una de las señales que anticiparon este movimiento fue el cierre de la producción en la planta de Santa Isabel, donde Nissan fabricaba la Nissan Frontier y la Renault Alaskan.
La operación nunca alcanzó los niveles de producción proyectados, lo que terminó condicionando la estrategia regional de la marca.
En caso de concretarse el acuerdo, la operación local pasaría a manos de un distribuidor que integraría la estructura de NIBU, la unidad de negocios de Nissan que agrupa a 36 mercados importadores en América Latina.
El movimiento no implica una salida del país, sino un cambio de modelo: menos estructura propia y más foco en eficiencia operativa.
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