Auren ya no quiere ser solo la firma que audita: la apuesta argentina por la consultoría integral (de 5 a 20 especialistas en tres años)

(Por Gabriel Caceres) La firma de origen español con 25 personas en Córdoba lleva tres años transformando su modelo: de la auditoría tradicional a la consultoría integral con foco en tecnología, procesos y personas.

Hay una analogía que define bien lo que están construyendo: Auren quiere ser el “médico clínico” de las empresas. Diagnóstico, orientación, derivación al especialista cuando hace falta. Y sobre todo, continuidad: el mismo profesional que conoce la historia clínica del paciente, que estuvo ahí en las buenas y en las malas, que sabe cuándo algo no cierra, aunque los números digan otra cosa.

Cómo llegó Auren a Córdoba

Auren es una firma de origen español, con presencia en más de 70 países y 62 oficinas propias. Llegó a Argentina alrededor del año 2000, primero en Buenos Aires, después en Rosario y luego en Córdoba —cerca de 2001— a través de una estrategia que define bien la lógica de la firma: en lugar de instalar una sucursal y mandar profesionales de afuera, buscó estudios locales con trayectoria y los sumó a la red.

“Córdoba quiere contratar a personas de Córdoba. Es muy particular con los servicios. Siempre ha habido una larga historia de las Big 4 que han venido a instalarse, intentado traer personal de otras provincias y no funcionó”, explica Nicolás Ninci, Socio de Auren en Córdoba. Hoy Auren opera en Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Tucumán, Salta y Mendoza, con más de 400 personas en Argentina. En Córdoba son 25.

De firmar balances a resolver problemas

Durante años Auren fue reconocida principalmente como firma de auditoría. El trabajo era sólido, la cartera de clientes también —entre bancos, desarrollistas y más— y la confianza construida, un activo de largo plazo. Pero hace cinco u ocho años algo empezó a cambiar en la mirada interna.

“El asesoramiento, la planificación, los impuestos: todo pasa a ser casi un commodity. Tenemos que agregar valor a lo que hacemos”, dice Ninci. El trasfondo de esa frase es concreto: con la tecnología haciendo cada vez más tareas que antes requerían un profesional, la firma que solo firma balances y presenta declaraciones juradas compite con cualquier software. La única salida es correrse de ahí y ofrecer algo que una máquina no puede dar: criterio, contexto y acompañamiento. Fue ese diagnóstico el que abrió la puerta a la transformación: construir una unidad de consultoría que pudiera entrar donde el auditor ya tenía confianza y resolver problemas que nadie más estaba viendo desde adentro.

Esa unidad pasó de 5 personas hace tres o cuatro años a prácticamente 20 consultores hoy a nivel nacional, con especialidades que incluyen ingenieros industriales, especialistas en recursos humanos, expertos en costos e impuestos. Los clientes están en Argentina, Uruguay y ya hay trabajos en Chile y Paraguay.

Parte del equipo de Auren en Córdoba.

Lo que hace hoy un consultor de Auren

La consultoría que están construyendo no es abstracta ni genérica. Se organiza en tres frentes —tecnología, procesos y personas— pero el trabajo concreto tiene forma: una empresa que necesita automatizar su gestión contable recibe un diagnóstico de sus procesos actuales, una recomendación de herramientas y acompañamiento en la implementación. Una empresa que quiere incorporar IA a su operación no recibe un manual: recibe un consultor que se sienta con el equipo, entiende cómo trabajan y diseña la adopción desde adentro.

“Cuando va un equipo de chicos de 20 años a implementar inteligencia artificial en una empresa con administrativos de 40 años de antigüedad, el shock puede hacer caer el proyecto. Nosotros conocemos al cliente, conocemos sus procesos, conocemos a su gente. Llevamos en promedio entre 10 y 15 años dentro de cada empresa”, explica Ninci.

En la práctica, los consultores de Auren trabajan en proyectos de automatización de procesos con IA y RPA, optimización operativa, gestión estratégica de personas, estructuración de costos, implementación de ERP y CRM, y transformación digital en general. No desarrollan software propio —para eso tienen una red de aliados técnicos especializados a quienes recomiendan según el problema. Su rol es el de nexo calificado: traducen el problema de la empresa, evalúan las opciones disponibles en el mercado y acompañan el proceso hasta que funciona.

La mirada hacia adelante

El plan de futuro de Auren Argentina se resume en pocas palabras: adaptarse y adoptar tecnología. La apuesta es convertirse en ese asesor externo permanente que las empresas pymes hacia arriba necesitan: alguien que esté en la mesa de decisiones, que conozca la historia, que pueda recomendar con criterio y acompañar después.

El contexto internacional le da respaldo a esa visión. En España, Auren acaba de fusionarse con otra firma de tamaño similar, llegando a cerca de 9.000 personas. Es parte de una tendencia global: la consolidación de firmas que ya no compiten solo en auditoría o impuestos, sino en la capacidad de ofrecer un ecosistema integrado de servicios.

“Así como uno elige su entorno tecnológico entre Google, Microsoft o lo que sea, las empresas van a terminar eligiendo una firma que les resuelva todo: auditoría, consultoría, IA, recursos humanos, costos”, dice Ninci. Esa firma del futuro es lo que Auren está intentando construir hoy en Argentina.

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