¿De dónde venimos y a dónde vamos?

Esa fue la pregunta de la que partió Raúl Hermida en la conferencia sobre perspectivas económicas que organizó AdjetivoMarketing y Comunicación junto al Colegio de Ingenieros Civiles. Algunas definiciones del “Lic” fueron:

* La economía empezó a enfriarse; adiós a las tasas chinas... pero no está nada mal crecer al 4% y de manera menos volátil.
* Mirando un gráfico de series históricas, estamos ya frente a la “línea de resistencia” del PBI potencial; y cada vez que llegamos aquí hubo una caída del producto.
* El salario real no crece más y -medido en dólares- está cerca del promedio de la convertibilidad.
* El crédito hipotecario cada vez se aleja más, pero el ISAC (uno de los índices de la construcción) sigue creciendo muy bien.
* Las tasas de ahorro están muy bien: los argentinos ahorran en ladrillos y están sacando el dinero afuera también.
* Hay un desface entre el alto valor de los inmuebles y la renta que generan vía alquileres que tenderá a corregirse, posiblemente más por una caída del primer valor (en dólares) que por una suba del segundo (en dólares).

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.