De la mano de su CEO Natalia Rivero, EcoGas se lanzó al mercado de capitales (bajo el ticker ECOG)

La salida contó con el mítico evento del toque de campana, organizado por Bolsas y Mercados Argentinos.

El pasado 21 de enero fue Natalia Rivero, al timón de Ecogas, quien oficialmente tocó la campana ante el debut de Ecogas Inversiones S.A., hasta el momento conocida como Inversora de Gas del Centro S.A., en el mercado de capitales.

A través del Mercado de Capitales, la empresa podrá acceder a capital, tener una valoración transparente y objetiva, potenciar su visibilidad, acceder a analistas e inversores institucionales, entre otros beneficios.

De esta manera, bajo el ticker ECOG, Ecogas Inversiones, principal accionista de las distribuidoras de gas natural por redes en las provincias de Córdoba, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis y Mendoza, comenzó a cotizar en el mercado de capitales.

En marzo de 2024, Distribuidora de Gas del Centro, controlada por ECOGAS Inversiones, salió a bolsa. Ecogas también controla Distribuidora de Gas Cuyana, cotizada en BYMA desde hace años, así como Energía Sudamericana S.A. y GASDIFEX S.A.

Tu opinión enriquece este artículo:

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.