El Flaco Pailos ya cobra más que Cacho: $ 25.000 por una hora de show.

Cacho Buenaventura es sin dudas “él” humorista cordobés. Pero hoy por hoy no es el mejor pago. Si de cachet se trata, el liderazgo del humor cordobés pasó ahora a manos del Flaco Pailos -que de flaco sólo conserva su nombre artístico-, que de a poco ha ido ganando un lugar en el espectáculo y sumando ceros a su cachet. Actualmente, para contratar a Pailos hay que poner $ 25.000 por tan sólo una hora de show unipersonal del humorista. ¿Cuánto cobra Cacho? Lo mismo, pero con diferencia. Si el evento es en el interior u otra provincia el socio artístico del Negro Álvarez exige además que se cubran los gastos de traslado y alojamiento, mientras que Pailos pide lo mismo, pero para 4 personas. Por un espectáculo de mayor envergadura, con puesta y 17 artistas en escena, el cachet se eleva a $ 45.000. ¿Otro dato? Con $ 63 se puede comprar la entrada más económica para ver la obra “Los Mostros” de Cacho y el Negro en Carlos Paz, pero hay que pagar desde $ 80 para presenciar “Legalmente flaco”. ¿Qué tul?

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.