En Córdoba (parece) no hay interés en la cocina molecular.

Es un punto de encuentro entre la ciencia que estudia las transformaciones de los elementos y el arte culinario: la cocina molecular -que de ella hablamos- nació hace más de 20 años, pero está teniendo un auge en el mundo en los últimos tiempos. Ya llegó a Buenos Aires y también hizo pie en Rosario (en el Ros Tower), pero parece que no tiene quórum para llegar a Córdoba, al menos por ahora: “la práctica (de esta cocina) requiere de utensilios, equipamientos, ingredientes y químicos precisos que hacen que sea un producto demasiado costoso. Y el resultado final, más allá de jugar sólo un golpe de efecto, no es lo que el comensal argentino demanda como alimento”, comenta Lucas Galán, de Casa Galán. ¿Alguien la probó?

Weiss revitaliza el local del Cerro de las Rosas y monta ahí su cuartel general en Córdoba (qué negocios tienen con Shell y cuáles con Nespresso)

(Por Rocío Vexenat) La cadena de hamburguesas Weiss pisa el acelerador en 2026 con una estrategia que mezcla expansión, diversificación de productos y fortalecimiento interno. Pero hay un punto que sintetiza todo ese plan: Córdoba. Más precisamente, su local en Cerro de las Rosas, que acaba de reconvertirse en el verdadero “cerebro” de la marca.