En el auge de las cafeterías de especialidad… ¿qué pasa con tanta borra de café? Etimo la devuelve la taza

(Por Jazmín Sanchez) Étimo desarrolla materiales biodegradables a partir de residuos orgánicos. Su principal materia prima es la borra de café con la que realiza tazas (y otros productos) para insertar el residuo de nuevo al mismo sistema. 

Etimo produce biomateriales a partir de residuos orgánicos combinados con aglutinantes de origen vegetal para lograr propiedades estructurales específicas, similares al plástico duro o también a la goma espuma.

La idea nace en 2021 ante la problemática compuesta por la cantidad de cafeterías de la ciudad de Buenos Aires. Una cafetería promedio descarta entre 4 kg y 5 kg diarios de borra, lo que permite estructurar una cadena de abastecimiento constante. Y ahi nace su producto estrella, la taza reutilizable "borra".

El proceso de la borra incluye secado, estabilización y mezcla con biopolímeros, lo que permite obtener un material rígido, moldeable e inyectable en procesos industriales tradicionales (maquinaria de producción y matrices de diferentes productos). 

Con la borra de café, Etimo produce principalmente tazas reutilizables, aunque ya avanzó en otras aplicaciones y productos, e incluso para Starbucks produjeron revestimientos para barras y mesas de sus cafeterías.

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Revestimientos realizados con residuo de borra de café para Starbucks

El modelo es circular: las cafeterías no solo proveen el residuo, sino que también comercializan los productos terminados. Hoy, las tazas se venden en distintas cafeterías de Buenos Aires, mientras que alianzas con marcas como Café Cabrales, YPF y Starbucks les permiten ampliar el alcance y llegar a otros puntos del país.

Su capacidad inicial de 200 kg mensuales (equivalente a unas 1.500 tazas) limitaba el crecimiento. Durante 2025, la empresa resolvió parte de ese problema tercerizando producción en plantas industriales, mientras mantiene el foco interno en investigación y diseño.

El objetivo es escalar a otras aplicaciones como packaging rígido, objetos de diseño y otros componentes para retail.

En esa línea, la empresa también produce biomateriales flexibles, similares a la goma espuma, pensados para reemplazar espumas sintéticas en packaging y protección de productos. 


Packaging para Be fish 

El desafío estructural sigue siendo el costo. En segmentos como packaging, donde las decisiones se toman por centavos, los biomateriales todavía tienen desventaja frente a plásticos convencionales. Por eso, la estrategia apunta a marcas que priorizan el impacto ambiental y están dispuestas a absorber ese diferencial.

En ese marco, Etimo se posiciona menos como marca de objetos y más como proveedor de materiales. Un cambio sutil, pero clave si quiere escalar en una industria que todavía está en etapa de construcción.

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