En qué anda Proximia / Havas Media.

 Se autodefinen como “la primera empresa regional de comunicaciones estratégicas y gestión de medios”. Será por eso que el foco está puesto en el "interior" del interior. “Estamos concentrados en 18 provincias (fuera de lo que hacemos habitualmente que es Córdoba, Mendoza y Rosario); el interior del interior tiene oportunidades y es ahí donde estamos consolidando nuestro trabajo”, dice Javier Riotorto. Actualmente trabajan en 12 grandes campañas. Entre ellas la de Coca-Cola Argentina para las embotelladoras que cubren el norte del país y la Patagonia, y para las marcas de Santiago Saenz, una industria química que produce la lavandina X5, desodorantes Jardín, detergente Bora y suavizante Borita, para la cual hacen campañas inclusive en Bolivia. Mientras tanto, siguen con el desarrollo del EMI (Estudio de Medios del Interior) que releva el consumo de medios en 13 mercados del interior del país. “Es único en el mercado argentino porque está basado en un criterio de medición homogénea que nos permite establecer el consumo de medios en plazas donde antes no lo había. Es una herramienta propietaria que nos permite tener un diferencial en el servicio que brindamos”, remata.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.