La Cordobesa del Año empieza a lograrlo: clausuran carteles (Coca Cola incluído).

En la Navidad de 2009 Sandra Meyer perdió su hijo electrocutado por un cartel publicitario ilegal. Desde entonces -y haciendo fortaleza de su dolor- empezó una cruzada para tratar de erradicar esos peligros de la vía pública. Ese esfuerzo le merció -además- el premio al Cordobés del Año que otorga La Voz del Interior y fue -quizás- el espaldarazo que le hacía falta: esta semana las cuadrillas municipales iniciaron un operativo de “limpieza” de la vía pública que se prolongará hasta tanto se logre el objetivo de poner en regla todos los letreros en la ciudad, según se comprometieron las autoridades municipales. El operativo comenzó en la zona de la subida del Cerro y del Chateau, donde fueron colocadas varias fajas de clausura en al menos 30 carteles, varios de ellos de grandes dimensiones y de prestigiosas marcas como Coca Cola (foto) que -en la práctica- son solidarias con los "empresarios" de vía pública que montaron las estructuras.
Los operativos continuarán en los próximos días por otros puntos de la ciudad, que no fueron adelantados para no entorpecer el factor “sorpresa”. (Más fotos en nota completa).

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.