Se vienen los edificios para la tercera edad y los college.

Raúl Montenegro (ex Alvear y actual titular de Montenegro y Asociados) tiene dos proyectos que se las traen, fundamentalente por su novedad para el mercado cordobés. Uno apunta a la tercera edad y el otro a los estudiantes universitarios, dos segmentos con fuerte crecimiento.
Para el primero, la firma estudia 3 posibles localizaciones y dos formatos alternativos: en altura o tipo condominio. La inversión ronda los U$S 3 millones y en principio tendrá 50 departamentos equipados con todas las comodidades para albergar a personas mayores de 55 años. El concepto es el de edificios tutelados, modalidad exitosa en todo el mundo y que en nuestro país ha comenzado a expandirse rápidamente, conforme las desarrollistas advierten las necesidades de una población cada vez más numerosa y para la que los geriátricos no son una opción.
El otro proyecto se construirá en la zona del Hospital Privado, en barrio Parque Vélez Sarsfield, próximo a la ciudad universitaria. Se trata de una residencia para estudiantes con una modalidad similar a la de los college. Es decir, que cada estudiante deberá cumplir con ciertos requisitos -de conducta y académicos- para poder vivir en uno de los 120 departamentos que serán ofrecidos únicamente en alquiler. La obra arrancaría a mediados de año y contempla la construcción de unos 8.000 m2.

El equipo de Grupo Educativo Santo Domingo

Hace más de 40 años, la Academia homónima ingresaba al mercado cordobés con una propuesta orientada a formación en oficios técnicos — desde entonces han capacitado a más de 100.000 alumnos. En la actualidad, el grupo cuenta con otras dos unidades de negocio: el Centro Educativo Santo Domingo (educación inicial, primaria y secundaria) y el Instituto Superior Santo Domingo (carreras de nivel superior con foco en tecnología y habilidades duraderas).

EnjoySTIDinner: la plataforma cordobesa que busca convertirse en el "sistema operativo" de los restaurantes

Anotar la comanda en un papel, mandar el pedido a la cocina, tipear el monto en la caja para cobrar y después abrir otro programa para sacar la factura electrónica. Para Marcos Chikilian, programador y fundador de la firma cordobesa Enjoy STI, el sector gastronómico comete el mismo error desde hace veinte años: emparchar la operación de un negocio con cinco programas distintos que no se hablan entre sí.