El próximo 31 de mayo, la cadena de cines celebrará el Día del Pochoclo con una propuesta poco habitual: los clientes podrán llevar su propio contenedor para cargar pochoclos por $ 6.000 en cualquiera de sus complejos del país.
La consigna será simple: “Todo puede ser un balde”. Y eso habilita desde recipientes tradicionales hasta opciones mucho más creativas. Ollas, tuppers, bowls, pavas o cualquier objeto apto para alimentos podrá convertirse, por un día, en el envase oficial de pochoclos.
La carga equivale a dos baldes grandes de Cinemark (692 gramos) y quienes quieran repetir podrán volver a llenar el recipiente tantas veces como deseen pagando nuevamente el mismo valor.
En este caso, la promoción además no estará atada a la compra de entradas: cualquier persona podrá acercarse al complejo con su envase y participar de la experiencia.
Cómo funciona la propuesta
Para participar, el recipiente elegido deberá cumplir algunas condiciones básicas: ser impermeable, apto para alimentos y estar higienizado correctamente.
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