El concept car tiene 270 CV, mide 4,12 metros de largo, 1,88 de ancho y apenas 1,27 de alto, y calza llantas de 19 pulgadas adelante y 20 atrás. La silueta es baja, ancha y agresiva, con un frontal en forma de V, seis faros circulares integrados en la carrocería y una zaga musculosa que rinde homenaje a la arquitectura de motor y tracción trasera del modelo original —aunque en esta reinterpretación, la propulsión es eléctrica.

El diseño fue íntegramente desarrollado por Renault Design a través de un concurso interno que generó más de 300 bocetos espontáneos de diseñadores de la marca. De dos proyectos finalistas surgió una síntesis que combina espíritu "café racer" —materiales a la vista, formas depuradas, sin elementos superfluos— con guiños precisos al original: la doble franja blanca Gordini deja de ser decorativa para convertirse en un elemento estructural que organiza el diseño de adelante a atrás, incluso prolongándose al interior.

El color retoma el Bleu de France histórico en una versión contemporánea de tres capas con nácar y aglutinante azul que revela las líneas esculpidas bajo la luz. El interior apuesta por el minimalismo: tablero de aluminio cepillado, pantallas digitales circulares flotantes, asientos tipo bucket con tapizado en pana azul y un único toque de color que rompe la sobriedad: el punto rojo del botón del cronómetro.
"Quisimos despertar emociones inspirándonos tanto en nuestra herencia como en la actualidad. Cuando hablo de emoción, no me refiero a la nostalgia, sino a una auténtica pasión por los autos", señaló Alexandre Malval, Vicepresidente de Diseño de Renault.

El concept fue presentado el 24 de septiembre en el Renault Carwalk y estará en exhibición en el Salón del Automóvil de París del 12 al 18 de octubre. Luego pasará a integrar la colección histórica de la marca, en el futuro museo Renault Collections de Flins, cuya apertura está prevista en aproximadamente 15 meses.
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