Mucho antes de los estudios modernos, la idea de unir Buenos Aires con la otra orilla del Río de la Plata ya existía. En el siglo XIX, Domingo Faustino Sarmiento imaginó una conexión física que transformara a la isla Martín García en un nodo comercial entre Argentina, Uruguay y Paraguay, acompañada por un puente que permitiera cruzar el río.
Pero no fue hasta 1985, cuando los presidentes Raúl Alfonsín y Julio María Sanguinetti crearon la Comisión Binacional del Puente Buenos Aires-Colonia (COBAICO) que evaluó la viabilidad del puente. Dos años después, el informe técnico concluyó que la obra era posible bajo ciertas condiciones, lo que impulsó nuevos estudios de factibilidad.
Los 90: el momento en que estuvo a la vuelta de la esquina
En 1991, ya con Carlos Menem y Luis Alberto Lacalle, el proyecto entró en fase política: se acordó llamar a licitación internacional (la “Declaración de Punta del Este”) y se proyectó iniciar la obra en 1994 con una duración estimada de cinco años.
La obra tendría un esquema de concesión privada por 50 años. Uruguay lo aprobó y Diputados en Argentina también, pero el Senado nunca lo trató, dejando el proyecto paralizado cuando parecía listo para arrancar.
En ese momento, la obra se proyectaba como una de las más grandes del mundo, con un costo estimado de US$ 1.000 a 1.200 millones financiado por el concesionario, que recuperaría la inversión mediante peajes.
Se esperaba un tráfico de unos 1.000 camiones diarios, lo que hubiera transformado el puente en un eje logístico clave del Mercosur.
Fue, probablemente, el punto más cercano a concretarse, pero, como otras grandes promesas en este país… nunca ocurrió.
El proyecto no murió, pero quedó en pausa. Incluso en 2003 se reconocía que ya se habían gastado millones en estudios sin que la obra avanzara.
A lo largo de los años reapareció periódicamente como “proyecto estratégico”, siempre chocando con tres obstáculos:
-
Costo gigantesco
-
Impacto sobre navegación del Río de la Plata
-
Falta de consenso político binacional
Cómo sería el puente (si se construye)
Las versiones técnicas más recientes coinciden en un esquema similar:
-
Longitud total: ~38 km incluyendo accesos
-
Ubicación probable: zona Punta Lara (Argentina) – área cercana a Colonia
-
Sistema concesionado con operación privada
-
Plazo de obra estimado: 4 años
-
Estructura mixta: tramos elevados + accesos viales
El puente reduciría la distancia Buenos Aires–Montevideo en 150 km y Buenos Aires–Colonia en 215 km, generando un nuevo eje de transporte regional. (iProfesional)
¿Tiembla el ferry?
El puente sería una disrupción estructural para el transporte del Río de la Plata, ya que reduciría sustancialmente el uso del ferry, siendo la empresa Buquebus el gran protagonista y principal operador de los viajes que unen Buenos Aires con Colonia. Recientemente acaba de llegar el China Zorrilla, el ferry eléctrico más grande del mundo que requirió US$ 200 millones en su construcción.
¿Por qué sigue siendo una obra clave?
Si se concreta, el puente Buenos Aires–Colonia podría convertirse en:
-
El mayor corredor terrestre entre Argentina y Uruguay
-
Un eje logístico del Mercosur
-
Un catalizador inmobiliario y turístico
-
Un cambio estructural en transporte regional
Y, sobre todo, en el final de una historia que lleva más de medio siglo intentando cruzar el Río de la Plata.
Tu opinión enriquece este artículo: