¡Cuidado, no se comen!

Vienen en forma de huevos, sándwiches, caramelos e infinita variedad como productos comestibles existen en el mercado pero su finalidad lejos está de terminar en un plato. Los “objetos de deseo” de esta semana engañan al ojo y juegan con los sentidos. Mirá…

“Nos gusta jugar con la forma de los objetos y hacerlos parecer algo que no son”, rompe el hielo Gabriela Rusinek, publicista y socia de la marca nacional omnipresentes junto al diseñador Walter Cesar Grasso.
Los objetos, además de funcionales y ornamentales, hoy se acercan al usuario y juegan con él. En esta oportunidad te presentamos piezas de decoración de uso cotidiano que implementan a su favor la morfología y finalidad por la que fueron creados: “queremos que los clientes siempre se sorprendan con nuestros productos y por eso escondemos bajo determinada apariencia su verdadera funcionalidad”.
Anotadores en forma de papas fritas, toallas envueltas como postres, barras de chocolate como espejos y un sinfín de productos se suman a esta tendencia del diseño industrial que adjunto siempre un complemento lúdico a sus propuestas.
“Ya no se prohíbe tocar, al contrario, la idea es que los clientes entren en contacto con nuestras creaciones y tengan una experiencia personal con el objeto, -aclara Rusinek y finaliza- el diseño se acerca a la gente”.

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