eLearning: Nadie aprende leyendo

(Por Eduardo M. Aguirre - @eduaguirre) Que el eLearning es distinto del eReading. Que interactivo es distinto de apretar siguiente, siguiente, siguiente. Que padecemos el síndrome del Power Point. Son algunos de los numerosos conceptos que me dejó la charla que mantuve con un especialista en el tema y que, coincidas o no, te van a llamar la atención.

En 10 años Cristian Sosa Barreneche pasó de gerente de marketing de una empresa supermercadista a liderar su propio emprendimiento (la empresa argentina Cluster Kairos) con el cual se dedica a generar contenidos de eLearning, aunque también comercializa el hardware necesario para, por ejemplo, montar un aula digital. Sus ideas sobre lo que es realmente el eLearning son por demás interesantes y en algunos casos, sus conceptos son también controversiales.

Comenzamos hablando de los planes oficiales de entrega de equipamiento informático y frente a esto Cristian me decía “nos duele que se vendan y se regalen aparatitos” refiriéndose a que según su criterio es un error de las autoridades educativas proveerles, tanto a los alumnos como a los docentes, material informático sin brindarles además verdaderas herramientas de eLearning, “no saben qué hacer con esas máquinas”. Y es que según sostiene, quienes manejan la educación en nuestra región deben comprender que esta disciplina nada tiene que ver con digitalizar contenido bibliográfico y leerlo desde una pantalla: “eLearning es distinto de eReading” afirma. “Interactivo es muy diferente de hacer click en siguiente, siguiente, siguiente”. Padecemos el “síndrome del Power Point”.

Según la gente de Cluster Kairos el eLearning consiste en convertir un acto individual en un acto social y que, dentro de la psicología, ésto responde a un modelo constructivista de enseñanza (“yo te marco la cancha, vos probá, si te equivocas te ayudo”), mientras que la enseñanza tradicional, es decir presencial, responde al modelo conductista de la psicología (“yo sé, vos no, yo te enseño y después te pregunto”).

En cuanto a ejemplos de eLearning estuve viendo algunos de los interesantes trabajos realizados por esta empresa y vale destacar el “curso interactivo para aprender a manejar un Blackberry” desarrollado especialmente para una empresa que decidió proveerles estos smartphones a más de 100 de sus ejecutivos. También estuvimos apreciando un “curso interactivo para aprender a ser productor de seguros” a partir de casos reales y debe ser bueno este curso porque hasta me pareció que podía interesarme esa profesión. Ví también otros muy útiles como el de “enseñanza de las normas de tránsito” (animado, muy interactivo y hasta gracioso), otro estaba desarrollado para Editorial Santillana y destinado a aprender Geometría utilizando ejemplos locales para los alumnos de cada ciudad en la cual se entregó. Y uno que será de sumo interés para las chicas es el “curso interactivo de maquillaje” que pude reproducir en la pantalla de un celular.

Para docentes (tanto primarios como secundarios), aunque también con enfoque empresarial, han desarrollado un sitio de contenidos específicos: www.ludotemas.com en el cual se aplican todos los conceptos de eLearning que hemos descripto anteriormente, aprender jugando, aprender desde el hacer, enseñar desde el error y siempre bajo la consigna de que “nadie aprende a hacer leyendo”.

Próximo a partir a Perú para recibir un premio otorgado por la Asociación de eLearning y Formación OnLine de España (AEFOL) en "reconocimiento al profesionalismo, innovación cooperación internacional y esfuerzo empresario aplicado al eLearning en América Latina”, Crisitian me cuenta que, contrariamente a lo que me imaginaba, entre sus clientes son realmente muy pocas las instituciones educativas (ya sean colegios, institutos terciarios o universitarios), ya que según su propia visión, el eLearning “realmente no les interesa, sólo parecen querer facturar a distancia”.

Tu opinión enriquece este artículo:

Con una inversión de US$ 10 millones, la Siglo 21 anuncia su nuevo campus en Río Cuarto (2 edificios y 1 auditorio para más de 5.000 alumnos)

(Por Rocío Vexenat) La Universidad Siglo 21 confirmó lo que en Río Cuarto ya empezaba a sonar como rumor fuerte: tendrá un campus propio en la ciudad. Y no será un anexo ni un edificio más. Será un “pueblo académico peatonal” de nueve hectáreas, con auditorio circular, edificio de aulas icónico y un masterplan que promete crecer durante décadas.