“Una persona me dijo: Sos como la barbie del campo”

Agro Barbie (@florarroyok)

Flor Arroyo es oriunda de Santiago Temple, una localidad a 80 km al este de Córdoba Capital. Estudió una tecnicatura agropecuaria y también hizo cursos de modelaje. Un día decidió juntar sus dos pasiones (la moda y el campo) y crear contenido, así nació: “Agro Barbie”.



InfoNegocios: ¿Cómo decidiste fusionar campo y moda en tu Instagram y crear contenido en base a eso?
Flor Arroyo: Me crié y vivo en el campo, mi familia se dedica a eso, entonces empecé a mostrar mi día a día y cada vez me empezó a seguir más gente. Si bien yo hice un curso de modelaje, empecé a mezclar e incorporar la moda al campo y eso le llamaba la atención a la gente. No quería ser influencer, se dio solo, siempre tuve buena onda con mis seguidores. Me gusta saber que puedo combinar dos cosas que me apasionan en mi día a día. Cuando arranqué con el contenido, una persona vino y me dijo: “Sos como la barbie del campo”, y ahí se me ocurrió el nombre de mi cuenta. 

IN: ¿Trabajas con marcas?
FA: Ahora estoy trabajando con marcas más relacionadas al campo, pero quiero empezar a meterme más en la ciudad relacionado a la moda. Me contactan por instagram o mail para coordinar.

IN: ¿Cómo se conforma tu comunidad de seguidores?
FA: Me siguen muchos hombres, creo que el contenido es de interés más masculino pero quiero que las mujeres también conozcan este rubro, que sepan que la mujer de campo no tiene por qué ser la clásica que anda de bombacha, desarreglada, que puede arreglarse, estar prolija y trabajar ahí. Me interesa representar eso, recibo muchos comentarios positivos. Me hicieron notas en otros medios y a raíz de eso aparecieron muchos haters y eso me hizo poner un poco triste. Pero después entendí que es parte, que a mucha gente le va a gustar lo que hacés y a mucha gente no.

Tu opinión enriquece este artículo:

De un local en Córdoba a una marca con sello propio: Panicafé cumple una década (ya tiene 6 franquicias en Córdoba y 3 en EE.UU.)

Diez años después de abrir su primer local, Panicafé se consolidó como una de las cadenas de cafeterías de origen cordobés con mayor crecimiento del último tiempo. La marca nació con una premisa: no ser solo una cafetería, sino construir una identidad propia alrededor de lo artesanal. Hoy la sostiene con seis franquicias en la ciudad y el Gran Córdoba, un Mercatino propio y, como dato curioso que pocos cordobeses conocen, tres locales en Texas, Estados Unidos.

Compran campo, lo lotean y te venden la ilusión de un country: el negocio de los barrios truchos en Córdoba

(Por Rocío Vexenat) Un solo medidor de EPEC para 100 casas. Vecinos que programan el lavarropas a la una de la madrugada porque de día no hay tensión. Una indemnización de casi mil millones de pesos (la más alta que dictó la Justicia cordobesa) por vender lotes en tierra que la Municipalidad nunca iba a habilitar. Todo esto pasó, y sigue pasando, a metros de la circunvalación.