Cambiemos tiene su “Plan Primavera” (“hay que pasar el invierno” y la historia circular)

(Por IB) Decía Borges que solo nos es posible adivinar el futuro como una continuidad del pasado y por eso tendemos a buscar en lo que viene reminiscencias de lo que ya fue. El acuerdo con el FMI y la “sorpresiva” noticia de volver a ser mercado emergente terminan de consolidar una nueva oportunidad en el manejo de la economía para el gobierno de Cambiemos.

La tuvo Alfonsín (con su Plan Primavera), la tuvo Menem (luego de fracasar el Plan BB) y hasta el kirchnerismo jugó una revancha con el manejo de la indomable economía argentina (o, sería mejor decir, con los incurables argentinos).

Apocalípticos e integrados. Básicamente así se dividen las sociedades frente a los hechos: los que se integran a lo nuevo, ven las cosas positivas o no tan negativas y juegan el juego. Y los que preanuncian el final, la caída, el “dónde iremos a parar”.

Si fuéramos integrados, podríamos pensar que el acuerdo con el FMI y la reclasificación de Argentina como mercado emergente es un golpe de viento a favor de la teoría del gradualismo que impulsa Macri. Después de ser demasiado gradualistas en bajar el gasto público y encontrar la renuencia del mercado a financiar nuestros desmanejos, hay revancha.

El plan es ir gastando menos sin hacer sufrir a los más pobres, ir mejorando la balanza comercial (con un dólar en torno a los $30), desarmar la bomba de las Lebacs y esperar que la sociedad llegue a octubre del año que viene con el dilema de “los malos de Cambiemos” o “los peores del kirchnerismo”.

Si fuéramos apocalípticos podríamos ver el avance del principio del fin. Así como el Plan Austral ayudó a Alfonsín unos años, fue el Plan Primavera (con alto componente electoral) el que finalmente se llevó puesto al gobierno y precipitó la llegada de Menem.

El mismo Menem le erró feo en su inicio con el Plan BB (Bunge & Born) y parecía que se iba al cuerno hasta que Cavallo nos sacó de Guatemala y nos metió en Guatepeor (pero eso recién lo sabríamos muchos años después).

El gobierno dirá -¡qué otra cosa podría decir!- que esta vez “sí se puede”, que vendrán tres meses duros y luego la economía irá dando nuevos brotes verdes, quizás con la llegada de la primavera misma.

¿Te suena? Hace 59 años don Alvaro Alsogaray le pedía a los argentinos un esfuerzo: “Hay que pasar el invierno -dijo años antes que naciera la mayoría de los lectores de esta nota-; lamentablemente nuestro punto de partida es muy malo: muchos desatinos y errores nos han conducido a una situación muy crítica… si no hubiera mediado el último depósito en dólares que nos ha hecho el Fondo Monetario Internacional, esta es la realidad triste pero histórica que deben conocer todos los argentinos: estamos viviendo de los préstamos extranjeros. Ninguna solución fácil puede prometerse de aquí en adelante”.

Feliz 21 de junio. Hoy juega Argentina. Hoy empieza el invierno de 2018.

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