En 6 años, Banco Macro sumó 60 sucursales en Córdoba y se vienen 5 más en 2011

Hasta el año 2004 la entidad que dirige el banquero Jorge Brito tenía sólo 3 sucursales en la provincia de Córdoba. Con la adquisición de los Bancos Suquia y Bisel fortaleció su presencia en la provincia, llegando en 2010 a 62 sucursales, que se transformarán en 63 con la apertura de un nuevo local en la ciudad de Río Cuarto en los próximos días. El Macro posee además 9 Centros Exclusivos especializados en la atención de jubilados y empresas en la provincia, de los cuales 24 están en la ciudad de Córdoba. Todos ellos forman parte de la red bancaria privada más grande del país, con una estructura de 441 puntos de contacto.
Sólo en el transcurso de este año, el Macro inauguró 3 Centros de Pago a Jubilados en las ciudades de Córdoba, Villa María y Carlos Paz, y un Centro de Empresas en Río Cuarto. Y para 2011 proyecta un agresivo plan de expansión con la apertura de 30 sucursales en el país, 5 de ellas en Córdoba (3 en el interior y 2 en la Capital). El plan contempla además la instalación de 15 nuevos cajeros automáticos y la modernización de los 111 existentes (tienen 800 desde Ushuaia a la Quiaca).
- ¿La tendencia es a disminuir los cajeros humanos y aumentar los automáticos?-, preguntamos.
- En el caso de Macro hay un ambicioso proyecto de incrementar los canales automáticos en sucursales. Esto es: más Terminales de Autoservicio, la instalación de computadoras con acceso a Macro Direct (homebanking) y nuevas líneas telefónicas (Macro Phone) para que nuestros clientes puedan realizar todas sus consultas y operaciones para mejorar y agilizar la operatoria y optimizar día a día el servicio, responde Milagro Medrano (foto), gerenta de Relaciones Institucionales de Grupo Macro.

Para el Día de los Enamorados seguro regalas un Bon o Bon, pero ¿sabés cómo nació el producto estrella de Arcor?

(Por Jazmín Sanchez) Bon o Bon fue pensado como una respuesta industrial a un bombón ya consolidado en Brasil: Serenata de Amor. Inspirado en ese formato, pero adaptado a la escala, las materias primas y la lógica productiva argentina. El Bon o Bon logró multiplicar variantes, bajar costos y convertirse en un ícono regional que hoy compite de igual a igual —y a menor precio— en la góndola brasileña.