Detrás del acto oficial y de la foto con autoridades, la Niagara es, ante todo, una ecuación de negocios. Renault invirtió 350 millones de euros para producirla en su planta de Santa Isabel, compró 65 robots nuevos y reorganizó toda su producción alrededor de un objetivo: fabricar unas 40.000 camionetas el año próximo y colocar una porción decisiva de ellas fuera del país.
"Más del 50% de lo que fabriquemos aquí, en Santa Isabel, va a ser ofertado a 19 mercados de América Latina", dijo a InfoNegocios Pablo Sibilla, presidente y director general de Renault Argentina. Entre esos 19 destinos, hay uno que pesa más que el resto. "A partir de enero empieza a exportarse a Brasil. El año que viene, Brasil tiene que vender más o menos 30.000 camionetas de estas por año. Es un gran desafío para nosotros", reconoció.
La exportación a Brasil arrancará de manera regular en enero. El dato explica buena parte de la apuesta: el éxito de la Niagara dependerá tanto de las concesionarias argentinas como de la demanda brasileña.
Para el año próximo, Renault proyecta una producción total cercana a los 50.000 vehículos, de los cuales unos 40.000 serán Niagara (el restante será la producción de la Kangoo). Para sostener ese volumen, los turnos pasarán de seis a ocho horas.
El cambio también reordena a la gente. Durante este año, los equipos que fabricaban Logan, Sandero y Stepway, modelos que se dejaron de producir para reconvertir la planta, quedaron en transición a la espera del nuevo producto. "En esta primera etapa estamos reconduciendo parte de los equipos que estaban trabajando con nosotros. Esos equipos estuvieron este año en transición para esperar la llegada de este producto y, a partir del año que viene, arrancamos con un turno completo", explicó Sibilla.
La transformación implicó 278 proyectos, desde obras de infraestructura hasta cambios en los procesos productivos. La camioneta pasó además por un programa de validación de más de 800.000 kilómetros de pruebas. Con la Niagara, la fábrica, que tiene 71 años de historia, 200 hectáreas y más de 3,5 millones de vehículos producidos, suma su modelo número 35. Hoy emplea a 1.300 personas y tiene 195 robots en funcionamiento.
Una planta, dos modelos
La reconversión deja a Santa Isabel especializada en utilitarios, con solo dos productos en línea: Niagara y Kangoo. La Renault Alaskan y la Nissan Frontier ya no se fabrican, y la línea donde se producían dejó de existir, aunque el predio sigue en pie. Consultado sobre nuevos modelos para la planta, Sibilla no confirmó nada, pero dejó la puerta abierta. "Nosotros no paramos cuando terminamos con un proyecto. Inmediatamente después seguimos buscando, sea para renovar productos existentes, como la Kangoo, o para atraer proyectos nuevos. Es un trabajo que no termina nunca", dijo.
35% de contenido nacional
La Niagara tiene un 35% de contenido nacional, lo que le permite acceder al régimen de autopartes. Según Sibilla, ese encuadre se trabajó desde el inicio del proyecto junto al equipo de Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de la Producción de la Nación. La inversión, además, no termina acá. "Habrá un poquito más de inversión hacia adelante, porque también habrá versiones híbridas", anticipó el directivo.
La estrategia comercial también tiene su apuesta. El 14 de octubre se abrirá una preventa en la que los interesados podrán dejar una seña reembolsable, sin conocer todavía el precio. "Queremos sentir un poquito el nivel de ansiedad de los clientes", explicó Sibilla. El precio se conocerá en el lanzamiento comercial, la primera semana de noviembre, cuando las unidades ya estén en la red de concesionarios. Sobre el valor final sólo adelantó que la camioneta "va a estar muy bien posicionada".
Contra los chinos, la posventa
El lanzamiento llega en un mercado que Sibilla describe como estable, pero por debajo de lo esperado. "Es un mercado de 500.000 vehículos, que no es malo, pero no está a la altura de lo que hubiéramos esperado, que eran 650.000. Nosotros invertimos por el largo plazo, por los próximos 15 años", sostuvo.
Frente al avance de las marcas chinas, el directivo no eligió el precio ni la tecnología como diferencial, sino la permanencia. "Los autos chinos son, sin duda, un competidor de mucho peso. Hoy todos los autos son globalmente buenos. Lo que marca la diferencia de una marca como Renault, que hace 70 años que está en el país, es el servicio: comprás un vehículo y sabés que dentro de 10 años la marca va a seguir estando acá, y que si viajás a la Patagonia o al norte siempre vas a tener un concesionario cerca", afirmó.
En el segmento de pick-ups de media tonelada, la Niagara competirá con Toro, Maverick, Montana y Rampage. Renault ya había abierto ese segmento hace años con la Oroch, pero aquella derivaba de la Duster, un vehículo del segmento B. La Niagara, en cambio, juega un escalón más arriba: mide 4,94 metros, tiene interiores con materiales blandos y cuero, y su caja puede cerrarse con una tapa rígida con llave, "como si fuera un baúl".

Inteligencia artificial a bordo: la primera Renault con Gemini
El diferencial tecnológico más llamativo de la Niagara está en la cabina. Será el primer modelo de toda la gama global de Renault en llegar con inteligencia artificial integrada a través de Gemini, el asistente de Google, que permitirá interactuar con el vehículo por voz, en lenguaje natural, y recibir asistencia según el contexto. "Vos le podés hablar al vehículo como si estuvieras hablando con una persona. Le decís 'siento frío' y el auto te pregunta si querés que prenda la calefacción en 23 grados. Ningún auto de la gama Renault en el mundo lo tiene. Este es el primero", destacó Sibilla.
Según la ficha técnica que presentó la marca en la develación mundial del 10 de septiembre, la Niagara combina una pantalla multimedia de 10,1 pulgadas con un tablero digital de 10,2 pulgadas y es la primera pick-up equipada con el sistema OpenR Link con Google integrado. Suma además asistentes de conducción de última generación, como control crucero adaptativo, cámara 360°, frenado autónomo de emergencia y alerta de tráfico cruzado trasero. Para calibrar esos sistemas, la planta montó bancos de prueba de rodillos específicos.
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