No hablamos de “plantitas en la oficina”: qué es el diseño biofílico y cómo influye en el clima laboral

(Por Jazmín Sanchez) Desde Plattenbau explican cómo aplicar la biofilia en espacios de trabajo y qué dice la evidencia sobre su efecto en el estrés y la productividad. Ya trabajan con Adidas, Bloomberg, Zurich y Despegar.

El estrés del tráfico, un open space sin ventilación natural, iluminación deficiente y una acústica poco cuidada. Así llega mucha gente a trabajar y así pasa el día, en un estado de estrés constante al que, según la arquitecta Laura Lloret, ya nos acostumbramos. Revertir eso es el objetivo del diseño biofílico: crear espacios pensados para el bienestar de las personas y, con ellos, mejorar el clima laboral.

Lloret es arquitecta de la UBA, docente universitaria y fundadora de Plattenbau. Hizo estudios de posgrado en Elisava, la escuela de diseño e ingeniería de Barcelona, y en neuroarquitectura en la Escola Sert, del Colegio de Arquitectos de Cataluña. Desde su estudio asesora a empresas en diseño biofílico y bienestar aplicado a interiores, sobre todo espacios corporativos.

La biofilia es la afinidad innata, no aprendida, que tenemos con la naturaleza y los seres vivos. El diseño biofílico parte de esa idea para devolverle a los espacios interiores lo que la vida urbana y las pantallas nos quitaron.

Preguntas blandas, resultados duros

Para Lloret, un espacio atractivo, variado y alineado con la cultura de la empresa invita a las personas a habitar la oficina y se refleja en cómo trabajan y se relacionan.

En algunos casos, las empresas buscan tener un control exacto sobre los resultados y dudan antes de invertir en un proyecto biofílico, porque no garantiza por sí solo que el equipo funcione o rinda mejor. Sin embargo, según Lloret, los cambios se notan con la práctica. Para darle un marco de medición, ya existen certificaciones como WELL, que evalúan cómo el diseño de un edificio impacta en la salud y el bienestar de quienes lo habitan.

Su método busca justamente llevar lo intangible a datos concretos. Cada proyecto arranca con un formulario y una escucha exhaustiva. Antes de pensar en m2, Lloret busca entender para qué va la gente a la oficina: concentrarse, aprender, crecer profesionalmente y cumplir sus objetivos personales y laborales.

Con eso presenta un layout y una hipótesis de resultados, y los mide a los 6 meses y al año con metas de bienestar, como menos llegadas tarde o un mayor uso de los espacios.

El diseño y la ejecución van de la mano. Plattenbau integra vegetación natural priorizando la experiencia humana y la conexión con lo vivo, y no se desentiende cuando se termina la obra: Lloret coordina la ejecución y la selección de especies, y acompaña los primeros tiempos de adaptación de las plantas y de las personas. La premisa es que la naturaleza no se instala y se olvida, sino que tiene que sostenerse en el tiempo.

Lo que el cerebro le pide a una oficina

Para llevar la biofilia a decisiones de diseño, Lloret trabaja con patrones biofílicos. Son estrategias concretas que surgen de más de 40 años de investigación sobre naturaleza, salud y bienestar, y que funcionan como una guía para pasar de la evidencia al proyecto. Uno de ellos es la “conexión visual con la naturaleza”, que se puede resolver, por ejemplo, con vegetación o con vistas al exterior.

Esos patrones se ordenan en tres niveles. El primero es el más literal: vegetación, luz del día, ventilación natural y aromas, como la lavanda o las hierbas, que bajan el estrés.

El segundo son los materiales y las formas que remiten a la naturaleza, como la madera, la caña, el bambú, el mármol o los recorridos curvos. Lloret prioriza los materiales genuinos: “El cerebro sabe lo que es verdad y lo que es mentira”. Los laminados que imitan madera son una alternativa por presupuesto, pero no generan la misma respuesta.

El tercero tiene que ver con cómo se organiza el espacio: vistas amplias hacia el exterior y rincones donde concentrarse o hacer una pausa.

Además de Adidas, Bloomberg, Zurich y Despegar, la cartera de Plattenbau incluye a Capgemini, Endava, Bagó, Bristol Myers Squibb, Cushman & Wakefield, Kuehne+Nagel, Sumitomo Chemical, Todomoda y el ITBA. Lloret trabaja a distancia con proyectos en todo el país y en el exterior.

Además, Plattenbau ofrece charlas, capacitaciones y colaboraciones sobre biofilia, diseño interior y bienestar. Es lo que el estudio resume en su lema: crear cultura verde. 

Para Lloret, la biofilia no debería venderse como un servicio aparte, sino como parte de la manera de diseñar. “Si vivo en una caja sin ventana y sin luz natural, eso me va a ir enfermando”.

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