Robots en la fábrica de pastas: Famiglia Rossi automatiza su planta (de 10.000 m2) con Doing+ (clave para escalar sin errores)

La empresa cordobesa incorporó celdas robotizadas en un punto crítico de su producción. El objetivo: aumentar volumen, reducir fallas y sostener estándares en un negocio donde el margen de error es mínimo.

La automatización dejó de ser un lujo de multinacionales para empezar a meterse —de lleno— en el interior productivo. En Colazo, Córdoba, Famiglia Rossi acaba de dar un paso en esa dirección al integrar una celda robotizada de paletizado, uno de los procesos más sensibles dentro de la industria alimenticia.

Decisión clave que hace la diferencia

En líneas de producción donde el volumen es alto y la tolerancia al error es prácticamente cero, el paletizado manual suele ser el eslabón débil. Ahí se concentran demoras, riesgos laborales y limitaciones para responder a picos de demanda. En otras palabras: un freno al crecimiento.

Para resolverlo, la compañía trabajó con Doing+ —junto a Atlas Robots— en el diseño e implementación de una solución a medida. No fue “enchufar un robot”, sino adaptar la tecnología a las condiciones reales de la planta, sus flujos y sus exigencias operativas. El resultado: un sistema que opera de forma autónoma, segura y con mayor consistencia desde el arranque.

El movimiento se inscribe en una tendencia más amplia. En sectores como alimentos —donde pesan la trazabilidad, la calidad y la exportación—, la automatización empieza a ser una herramienta para competir, no sólo para optimizar. No se trata solo de producir más, sino de hacerlo mejor y con menos variabilidad.

Además, no es un rubro cualquiera. Automatizar en la industria alimenticia implica lidiar con normas estrictas de higiene, cuidado del producto y riesgos de contaminación. Cualquier error no solo afecta la producción, sino que puede impactar en la marca. Por eso, cada componente del sistema tuvo que ser pensado bajo esas reglas específicas.

Con más de 100 empleados y una planta de 10.000 m², Famiglia Rossi representa ese perfil de empresa que necesita modernizarse para sostener su crecimiento. Y ahí aparece otro dato relevante: la tecnología empieza a salir de los grandes polos industriales y se mete en empresas del interior que buscan ganar competitividad.

Para Doing+, el proyecto también marca posicionamiento: pasar de proveedor a integrador tecnológico en procesos industriales concretos. 

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