Siemens Healthineers opera en Argentina con cerca de 150 empleados y una base instalada de aproximadamente 1.200 equipos médicos. Su negocio se divide en tres áreas: diagnóstico por imagen y terapias avanzadas, laboratorio in vitro, y radioterapia oncológica.
Mario Amadio, director general de la compañía en el país, define el mercado en el que trabajan: "No es un negocio de commodities, es un negocio de tecnología bien diferenciada".
El ciclo de venta es largo por naturaleza. La negociación puede extenderse meses, la instalación demanda gestión de proyecto y la vida útil del equipo va de 7 a 20 años con servicio de posventa incluido. No es un mercado que se mueva por volumen sino por proyectos estratégicos, y eso define los tiempos, los interlocutores y la forma en que se financia.
La inteligencia artificial es hoy el eje central de la propuesta de valor. La empresa trabaja en tres frentes: hardware con IA embebida para ganar productividad, aplicaciones clínicas que permiten extraer más información de la misma imagen, y conectividad remota. Con esta última, un técnico experto puede operar o asistir en tiempo real un equipo instalado en cualquier punto del país. "Democratiza el acceso a la salud de alta calidad", remarca Amadio.
Mario Amadio, director general de Siemens Argentina.
Para los softwares clínicos (detección de nódulos pulmonares, accidentes cerebrovasculares, entre otros) la compañía combina desarrollo propio con alianzas y adquisiciones de startups. La lógica es práctica: en un sector muy regulado, las empresas más chicas innovan más rápido. Todo lo que se comercializa en Argentina tiene aprobación de ANMAT.
El negocio se reparte en un 60% privado y un 40% público, con foco de crecimiento en ambos frentes. En el sector público, la descentralización de inversiones hacia las provincias cambió la dinámica: el trabajo es ahora provincia por provincia. En Córdoba, la empresa tiene presencia entre los principales centros privados de la ciudad y equipamiento instalado en Río Cuarto, Río Tercero y Villa María.
La meta es crecer a doble dígito de forma sostenida durante los próximos cinco años, dentro de una estrategia global trazada hasta 2030. Para Amadio, hay una variable que lo define: "Si logramos que el financiamiento empiece a fluir, pensá que Argentina tiene 20 años de estancamiento. Muchos proyectos se van a empezar a materializar." La empresa ya trabaja en esquemas con bancos locales y entidades internacionales desde Alemania para darle viabilidad a esa cartera de proyectos.
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