Se llama Raúl, mide 1,21 metros, pesa 31 kilos y, según su “licencia de operación”, su actividad favorita es bailar y su objetivo es ser famoso. Es un Unitree R1 y figura como la unidad 01 de Tenbots, una startup con base en Córdoba Capital que se presenta como la primera plataforma de gestión de robots humanoides y cuadrúpedos de Latinoamérica.
La empresa fue fundada por Marco Bianchini y Luciano Pizichini, y hoy cuenta con seis robots entre humanoides y cuadrúpedos. Su propuesta tiene tres patas: importar, operar y monetizar robots de última generación, con disponibilidad en todo el país y también en España.
Robots que trabajan (y cobran por día)
El negocio más visible es el alquiler para eventos. Tenbots lleva robots a eventos corporativos, shows, festivales, activaciones de marca, producciones audiovisuales, programas de TV, universidades y clubes, e incluso a celebraciones sociales como fiestas de 15. Cada servicio incluye el robot, un operador certificado que asiste al evento y el contenido de la presentación.
El precio de referencia es de US$ 1.000 por día para un humanoide y US$ 500 para un cuadrúpedo, aunque los valores se ajustan según la cantidad de horas, el tipo de evento y cada caso en particular.
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El robot como inversión
La segunda línea apunta a quienes buscan un activo que genere renta. El inversor compra el robot y Tenbots lo asesora en la elección, gestiona la importación completa y lo pone a trabajar en su circuito de eventos. El propietario puede seguir en tiempo real la ocupación, los ingresos y el rendimiento neto desde un dashboard.
Hay una variante para empresas que quieren un robot propio para marketing, atención al público o eventos internos. En ese caso, la startup se encarga del asesoramiento, la importación, la puesta en marcha y el soporte técnico, y además lo alquila a terceros en los períodos en que la compañía no lo usa, para que siga generando ingresos.
La pata educativa
El cuarto eje es la formación. Tenbots busca impulsar la robótica humanoide en Argentina y España mediante programas de estudio, cursos, charlas y acuerdos con instituciones educativas, con la idea de preparar a la próxima generación para trabajar junto a estas máquinas.
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