“Hola, soy el McDonald’s de Córdoba”, el spot que busca complicidad y solo logra rechazo (como en Granizo, una tonada cordobesa “deformada”)

El primer spot que la marca de hamburguesas hizo poniéndole voz a un local fue el del “Obelisco” y fue un hit. Tan emotivo fue el resultado que quisieron imitarlo, haciendo hablar al de Córdoba. Sin embargo, el tiro les salió por la culata. Exageran una tonada cordobesa que solo genera rechazo. ¿Lo viste?

El primer comercial de la serie “Pasan Cosas Lindas” fue el del “Obelisco” y lo desarrolló la agencia TBWA. En el spot le ponen voz al local de McDonald´s y relata en primera persona la vida de un local tan emblemático que se convirtió en un símbolo de la cultura argentina. Por su ubicación privilegiada funciona como un punto de referencia de Buenos Aires, y ha sido protagonista de los eventos más importantes de los últimos 20 años, especialmente los deportivos. 

En Córdoba quisieron hacer lo mismo con el local de McDonald´s de la Plaza España, justo cuando Mostaza amenazaba con quitarles parte del mercado (la marca del “Dibu” se instaló en otra de las esquinas de la plaza). La particularidad es que, como en Granizo (la película que protagoniza Francella), el locutor que contrató la productora hace años que no vive en Córdoba y el efecto que se genera es adverso. En definitiva, a McDonald´s le sale el tiro por la culata.

¿Por qué lo decimos? 

En redes, ningún comentario positivo. Ni en Instagram, ni en Youtube.

  • “¿¿¿POR QUÉ EL LOCUTOR HABLA COMO ES/TÚ/PI/DO????”
  • “Qué espanto hermano, nunca contratar un locutor cordobés. Es ofensivo, la pifiaron mal pero mal en serio”.
  • “Se esfuerzan para que los bardeen”
  • “¿Dónde queda Mostaza?”

¿Vos qué opinas?

Aclaración: a las pocas horas de publicada esta nota, McDonald's decidió retirar el spot de todas sus redes sociales.

Tu opinión enriquece este artículo:

Estuvimos ahí: así es la experiencia de Infinito Water Park (lo bueno, lo épico y lo que todavía falta)

(Por Rocío Vexenat) Desde ya que el lugar parece fuera de Córdoba. No por la distancia ni por el viaje, sino por la sensación inmediata de estar en otro escenario: arena bajo los pies, estructuras que remiten al Caribe y una lógica de parque pensada para quedarse todo el día. En sus primeros días de apertura, recorrí Infinito Water Park para entender qué propone, cómo funciona y hasta dónde logra cumplir su promesa de escape, sin salir de la ciudad.