La movida se enmarca dentro de “Co-Razones para creer”, una plataforma que busca capitalizar algo que la marca conoce bien: la conexión emocional entre el fútbol y los argentinos. Pero esta vez, el diferencial no está solo en el mensaje, sino en la mecánica.
Con una lógica simple, los consumidores pueden participar escaneando códigos QR en latas y botellas. Cada interacción suma chances para ganar desde merchandising hasta el premio mayor: pasajes para alentar en Estados Unidos, México o Canadá, sedes del próximo Mundial.
El dato interesante es cómo la marca convierte el envase en experiencia. Las ediciones limitadas incluyen tres diseños inspirados en hitos del fútbol argentino, transformando cada compra en una potencial pieza de colección. No es solo tomar una cerveza: es llevarse un fragmento simbólico de la historia futbolera.
1978
“Hay plataformas que trascienden los ciclos de la industria y el Mundial es una de ellas”, resumió Guido Lofiego, dejando en claro que la apuesta excede lo promocional. El objetivo es posicionarse en uno de los momentos de mayor intensidad emocional (y consumo) del país.
Sabor argentino a todos lados
La promoción estará vigente del 1 de abril al 19 de julio, acompañando el calendario mundialista. Y no llega sola: incluye presencia en vía pública con una cuenta regresiva “de latidos”, reforzando la narrativa de ansiedad colectiva previa al debut.
Desde el negocio, el movimiento también tiene lógica. En un mercado de bebidas cada vez más competitivo, la compañía busca fortalecer su vínculo con el consumidor desde la cercanía cultural, no solo desde el producto.
1986
Además, la estrategia se apoya en su ecosistema digital: la promo también se articula con canales como apps de delivery, ampliando el alcance y simplificando la participación.
Tu opinión enriquece este artículo: