A seis días de su estreno, la serie sobre Moria Casán ya ingresó al Top 10 global semanal de series de habla no inglesa de Netflix, con 1,6 millones de visualizaciones, y fue la ficción más vista de la semana en Argentina y Uruguay. Detrás de esos números hay 68 jornadas de rodaje, 110 técnicos, 239 actores y 1.385 extras a lo largo de los 8 episodios.
El mayor desafío creativo, sin embargo, no fue narrativo sino de casting: ¿quién puede interpretar a una mujer en permanente transformación, capaz de reinventarse sin dejar nunca de ser reconocible? La respuesta del equipo fue no elegir a una sola actriz, sino a tres, más la propia Moria interpretándose a sí misma en el presente.
"Convocar a tres actrices que se enfoquen cada una en un momento particular de la vida de Moria [...] sentí que se iba a completar mucho más la mirada sobre un ícono", explicó Javier Van de Couter, creador y director de la serie.
Sofía Gala Castiglione interpreta los primeros años; Griselda Siciliani, la etapa de mayor exposición mediática y escándalos televisivos; y Cecilia Roth, los momentos más íntimos y complejos, como la cárcel y los consumos problemáticos.
Una nieta que interpreta a su abuela
El detalle familiar más fuerte de la producción: Helena Tuñón Castiglione, hija de Sofía Gala, interpreta en algunas escenas a su propia abuela de niña. Un linaje real de mujeres que Moria resumió alguna vez comparándose con una mamushka rusa.
El vestuario propio de Moria fue, según Florencia Tellado, directora de vestuario, "el más desafiante y complejo de toda la serie": diseñar para la serie es una cosa, vestir a la propia Moria para su propia serie, otra muy distinta. El proceso arrancó el día del cumpleaños de Tellado, el 26 de julio, con una búsqueda intensiva de telas plateadas por toda la ciudad.
Uno de los looks resultantes —el de la "Monumental Moria" recorriendo una maqueta de Buenos Aires como una gigante— fue descrito por la productora Mercedes Reincke, de About Entertainment, como una imagen de "Queen Kong" para el cumpleaños de ochenta de la protagonista.
En total, el equipo de vestuario hizo 108 cambios entre las cuatro Morias y Moria niña —49 para Sofía Gala, 32 para Griselda Siciliani, 20 para Cecilia Roth, 3 para Moria en la actualidad y 4 para Moria niña—, de los cuales 26 looks fueron confeccionados especialmente para la serie. El maquillaje y la caracterización demandaron 2 horas por jornada para cada actriz, con 15 pelucas alquiladas y 12 pelucas originales de Moria.
Tres teatros que volvieron a abrir sus puertas
Para reconstruir la carrera de Moria, la producción trabajó en 29 locaciones —19 reales y 10 sets construidos desde cero— y recreó tres teatros emblemáticos de Buenos Aires: en el Metropolitan se filmó su debut en su primera obra de revista; en el Astral, otras revistas de la época, incluida su salida con Susana Giménez, Alberto Olmedo y Jorge Porcel, además de escenas teatrales que llegaron a reunir hasta 300 extras por jornada; y en el Gran Rivadavia, las escenas de Brujas.
La casa de Parque Leloir —que Moria definió alguna vez como "el Cariló del Oeste"— se reconstruyó en una propiedad real de San Isidro, elegida por ofrecer el punto de partida ideal para representar más de sesenta años de vida en un mismo espacio.
La banda sonora, ya disponible en Spotify, suma 15 canciones licenciadas —entre ellas I Will Survive, Ti Amo, A mi manera, Rumba Samba Mambo, Let's Get Loud, Kill Your Sons y Me dicen la Pantera— además del debut de Momentismo absoluto, interpretada por Lula y Marilina Bertoldi.
En la entrevista incluida en las notas de producción, Moria resumió así su rol frente a su propia historia: "me he puesto como observadora, como la propia titiritera, la arquitecta de mi psiquis". Sobre lo que más puede sorprender al público, agregó: "tengo una vida que no conocen [...] son más de 60 años entreteniendo al público".
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