De las 1.000 llamadas diarias que recibe el 107, el 50% son falsas

Los llamados que solicitan la intervención del servicio de emergencia médica municipal ingresan a través de la Unidad de Gestión de Llamadas. En esta instancia, son atendidos por personal altamente capacitado y miembros del equipo de salud, quienes se ocupan de calificar, gestionar, realizar la primera contención y en ocasiones asesorar respecto de algún procedimiento hasta la llegada de las unidades móviles.

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La Unidad de Gestión de Llamadas, funciona las 24 horas los 365 días del año, está conformada por 20 agentes, en su mayoría son enfermeros y técnicos en emergencias médicas con conocimiento y manejo de primeros auxilios, que además recibieron el “Curso de operador en Emergencias Médicas” que dicta la Municipalidad.

La capacitación aborda puntos tales como: control emocional del llamante, pautas para establecer los códigos, rojo, verde y amarillo, de acuerdo a la gravedad de la emergencia y conocimiento de la ciudad, para optimizar el uso del recurso y Código Rojo en la vía pública y en el domicilio, entre otros. Si querés saber más escuchá el podcast 107, mano a mano con la vida.

Esta formación, permite que los operadores resuelvan en línea el 32% de las consultas. Cabe señalar que el 75 % de las derivaciones de los pacientes atendidos por el 107 se realizan al Hospital de Urgencias de la Municipalidad.

50% de llamadas falsas

En el primer cuatrimestre de este año, el 107 recibió 97.320 llamadas, de ellas el 50% fueron falsas y ocuparon una línea que podría haber sido usada por una emergencia real.

Por otra parte, cada salida de una ambulancia tiene un costo superior a los $ 6.000, y hay llamadas de falsas emergencias que no solo implican la puesta en movimiento de una ambulancia, sino que ponen en peligro la vida de personas que están sufriendo una emergencia real.

Cuidemos y hagamos uso responsable de este recurso que es de todos.

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Comentarios:

26/07/2019 - 09:03

Se debería encontrar la forma de identificar y sancionar a los pícaros mentirosos. Si no se puede, una campaña publicitaria podría servir para educar e intentar hacer comprender la poco solidaria actitud que tienen algunos/as ciudadanos/as.