La sequía en Estados Unidos y la liberación de cupos de exportación para el maíz que anunció días atrás el gobierno nacional hicieron “saltar la banca” de los pronósticos de siembra y se espera que el año próximo la cosecha de ese cereal llegue a 31 millones de toneladas, casi 10 millones más que el año pasado.
El dato fue recibido con mucha satisfacción en la compañía cordobesa Aceitera General Deheza, que junto a Bunge invierten 200 millones de dólares en una megaplanta que producirá etanol, proteínas para animales, aceites y jarabes a base de maíz en Alejandro Roca, unos 305 kilómetros al sur de la ciudad de Córdoba.
El emprendimiento lleva el nombre de ProMaíz y desde la empresa confirmaron a EcoNegocios que marcha según el plan de negocios original.
“En el primer semestre estaríamos produciendo, tal como teníamos planeado. Las expectativas para la siembra de maíz han mejorado mucho y eso refuerza nuestro compromiso con el proyecto”, le dijo a EcoNegocios Miguel Ferrero, a cargo de las RRII de la compañía que la semana pasada celebró sus 64 años de historia.
Cabe recordar que ProMaíz estima facturar 200 millones de dólares en 2014 y su producción de 140 mil metros cúbicos permitiría sustituir importaciones de nafta por US$117 millones.
¿Afectó a la empresa la brusca caída en la cosecha de soja?, le preguntamos
“Nosotros cumplimos con todos nuestros compromisos, aunque la situación se complicó porque hay poca semilla ya que la sequía afectó una buena parte de la producción y a eso se suma que el principal comprador –China- demanda mucho poroto”, explicó Ferrero. Pero aclaró que el las perspectivas para el año próximo son positivas.
“Sabemos que el campo depende del clima, pero los pronósticos para el año que viene son prometedores, creo que en 2013 la producción al menos igualará a la del año pasado. Las expectativas son mejores”, resaltó.
Certificaciones para Europa
Por otra parte, AGD obtuvo tres nuevas certificaciones de sustentabilidad para biocombustibles que respetan estándares europeos de trazabilidad, es decir para todo el proceso de fabricación: desde el cultivo de la materia prima hasta su comercialización, pasando por su producción y transporte. Dos de ellas son específicas para Alemania y Francia.
“Cada país tiene, además de las normas internacionales de calidad, otras exigencias que son más estrictas para determinar que la producción esté libre de contaminación. En la empresa invertimos mucho en esto”, dijo Ferrero.
Las certificaciones abarcan lineamientos respecto a la utilización de agroquímicos y fertilizantes, origen de las semillas, uso racional del agua, ahorro de emisiones de gases de efecto invernadero y tratamientos de residuos, entre otros aspectos.
Guillermo López
AGD avanza con su megaplanta de etanol en Alejandro Roca (y ve un 2013 mejor)
La aceitera de la familia Urquía confirmó que en el primer semestre del año próximo estarán produciendo biocombustible en la planta de US$ 200 millones que erigen junto a Bunge al sur de Córdoba. Además, EcoFuel, otra de las firmas que controla, obtuvo nuevas certificaciones de calidad para exportar biodiesel a Europa. Pronóstico optimista de la compañía para la producción agrícola del año próximo.
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