El fallecido, después de ser encapsulado en posición fetal, es enterrado y o bien un árbol o semillas de árboles son plantados sobre su cápsula. El proyecto cuenta con un número de árboles para elegir.
El proyecto no se encuentra actualmente en fase de desarrollo ya que la legislación de ese país prohíbe tales entierros. Si se le permitieran continuar, sin embargo, el objetivo del proyecto sería la creación de parques conmemorativos llenos de árboles en lugar de lápidas.
"La idea de que nuestros seres queridos y descendientes podrían visitar nuestro árbol, cuidar de él y descansar a su sombra entendemos que es poética y reconfortante", explicaron los diseñadores al presentar el proyecto.
Tu opinión enriquece este artículo: