Después de la tormenta, la calma reinará y después de tanto pogo, lo mejor es “tirarse” a descansar. Y eso hicieron decenas de asistentes a la última edición del Cosquín Rock que aprovecharon los camastros armados con material reciclado (estructura de hierro, telas) que la organización había dispuesto en un sector del predio de más de nueve hectáreas en Santa María de Punilla.
La “zona de descanso” se armó cerca del stand del merchandasing del encuentro rockero donde también se vendían los ecovasos, una genial ocurrencia que te anticipábamos allá por mediados de enero.
De acuerdo a lo que adelantaban por entonces los organizadores, los vasos reciclables permitirían reducir dos toneladas de plásticos durante las tres jornadas que duró el evento; reutilizar los vasos que se entregaron al público y reciclar aquellos vasos dañados para convertirlos en otros objetos.
Los camastros reciclados y la zona de descanso “verde” del Cosquín Rock
(Por Guillermo López - @guielopez) La edición del festival mostró por primera vez acciones coordinadas para concientizar sobre el cuidado del planeta.
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