Algún distraído podría pensar que Coca-Cola “se equivocó” al lanzar su nueva versión sin azúcar con la clásica y dominante etiqueta roja y -apenas- un cintillo negro que comunica que es un producto distinto.
Pero la empresa entiende que no sólo debe acompañar a los consumidores que buscan productos más saludables, sino también impulsarlos a esa categoría.
Así, el portafolio de la marca ya tiene 45% de su oferta baja o sin calorías, un decisión que deberían imitar (y que van a imitar más tarde o más temprano) el resto de los jugadores de la industria de la alimentación.
Ya podemos encontrar todas las variantes de Coca-Cola con una imagen hacia un rojo total y se podrán diferenciar las mismas según el color de la
tapa y cintillo en la etiqueta con el mismo color.
Tu opinión enriquece este artículo: