19 empresas de servicios + un consorcio = el doble de negocios

En 10 meses de vida, el Conceser (Consorcio de Cooperación de Empresas de Servicios) puede decir con orgullo que las 19 empresas que apostaron a él no se equivocaron (comenzaron 20, pero hoy el grupo se consolidó en 19). Hablando estrictamente de números, las empresas socias duplicaron sus negocios intragrupo y mejoraron su perfomance en el mercado. ¿Cómo funciona? La metodología es similar a un pool de compras, donde las empresas ofrecen sus servicios en bloque, lo que abarata costos, por un lado, y potencia las oportunidades, por el otro. El consorcio admite sólo un representante por sector, entre los que se encuentran firmas de medicina laboral, marketing, logística, informática etc.

Actualmente, integran Conceser Interfile, DL Consulting, PCMax, Armando y Asoc., Transba, Córdoba Desinfecciones, Impripost, 3C, Iscot, Set, Eguía, Altum, Asesores Especializados, Manpower, López Villagra Asesores y Stamm, entre otros.
Estas empresas participan además de Feser (Fundación de Empresas de Servicios), el brazo social del consorcio, cuyo objetivo es realizar acciones solidarias, de capactación y de RSE.

Tu opinión enriquece este artículo:

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.