¿Qué es el FAL y por qué todas las empresas lo tienen que conocer ya? La Ley 27.802 crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo obligatorio para todas las empresas argentinas (sin excepción), que entra en vigencia el 1° de junio.
No es un programa piloto, no es optativo y no aplica solo a las grandes corporaciones. Las pymes también entran. Enrique Basabe Picasso, director de Legales & Compliance de Mills Capital, se encargó de despejar algunas de las dudas más frecuentes.
¿Cómo funciona? El FAL no suma nuevas cargas a la nómina: los aportes se compensan con una reducción equivalente en contribuciones patronales. Lo que cambia es la lógica: en lugar de que una indemnización llegue como un golpe financiero inesperado, la empresa va construyendo mes a mes una reserva propia específicamente destinada a cubrirla.
"No hay un reemplazo del sistema indemnizatorio vigente. La obligación de indemnizar sigue existiendo exactamente igual. Lo que cambia es que la empresa comienza a construir gradualmente una reserva específica para afrontar esas contingencias", explica.
Una decisión financiera estratégica
El punto que más subraya el especialista es la elección del administrador. "Es una decisión financiera estratégica que define cómo rinde, se acumula y se protege ese capital en el tiempo", advierte, y recomienda no esperar al último momento para iniciar esas conversaciones.
Una vez que el fondo acumule recursos, podrá utilizarse para cubrir indemnizaciones a partir de los seis meses. Pero si el administrador no gestiona bien la liquidez, la empresa puede quedar expuesta justo cuando más lo necesita.
¿Y las pymes? El FAL es obligatorio para todas las empresas, sin excepción. Lejos de ser una barrera, el esquema debería verse como una herramienta de previsibilidad financiera. "Más que una barrera, es una herramienta positiva de administración del riesgo laboral", señala.
Qué deberían hacer las empresas hoy
La reglamentación aún tiene aspectos pendientes (portabilidad, estructuras multiempresa, suspensión de aportes), pero eso no es razón para esperar. Al contrario: "Las empresas que empiecen a evaluar sus opciones hoy van a tomar decisiones mucho mejores que las que actúen por descarte cuando llegue el vencimiento", concluye.
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