Tarjeta Naranja desactivó, al menos por ahora, sus planes de expansión regional y anunció a la Comisión Nacional de Valores que abandona sus operaciones en Perú, donde en casi tres años logró colocar 90.000 plásticos, abrir 11 sucursales y generar más de 500 empleos.
La empresa de David Ruda estaba asociada al Banco de Crédito, el más importante del país latinoamericano, quien adquirió el 24% de las acciones que Naranja tenía en esa sociedad.
“La salida se enmarca en una decisión global del socio que ve una posibilidad de expandir su negocio partiendo de su propia estructura”, explicaron a InfoNegocios desde la firma cordobesa.
Cabe recordar que Naranja también había dejado sus operaciones en República Dominicana, el primer país donde desembarcó en su - ahora freezado- programa de expansión.
Desde la empresa de Ruda resaltaron que el acuerdo fue en buenos términos y se excusaron de informar el monto de la operación debido a una cláusala de confidencialidad.
“Somos cautos en pensar un plan de expansión ahora pero seguimos recibiendo constantes propuestas desde afuera y las vemos a todos. No hay que descartar nada”, explicó un gerente de la compañía y agregó que el foco en los próximos meses estará puesto en reforzar el liderazgo de emisión de tarjetas en el país.
De acuerdo a lo informado por la empresa a la Comisión Nacional de Valores, en el primer trimestre de este año el resultado neto fue de $ 83,1 millones, unos $ 25 millones menos que en el mismo lapso del año pasado. (Ver acá)
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