Esas raras profesiones nuevas: musicalizadores de videojuegos made in Córdoba

Suena la canción del Pac-Man o del Mario Bros. y seguro se te “pianta” un lagrimón.
Lo cierto es que hubo algún compositor detrás de esa clásica melodía que -por retro- hoy en día nos transporta a la época dorada del Sega y Atari.
Córdoba tiene su propia productora de música para videojuegos: Lavs, una startup nacida del seno de Doing Labs de la UBP.

“Más que un estudio es una cadena de producción para completar proyectos de audio de videojuegos o software interactivos”, resume el CEO  de la compañía, Matías Brizuela.


¿Cómo funciona? En pocas palabras, Lavs le acerca a los clientes interesados un catálogo de compositores para cada tipo de proyecto que precisa determinada empresa. Cuánto cuesta “darle vida” a una aplicación y un proyecto original de la compañía para ver y escuchar, en nota completa.

“La música tiene la posibilidad de ir más allá que de un concierto o un disco”, nos cuenta Nicolás Ocampo, encargado de coordinación del área Composición, músico egresado de La Colmena que luego de haber hecho experiencia en televisión, apostó por el mundo de los videojuegos.

¿Cuánto cuesta tener tu propio sonido? Varía según el proyecto: “no es lo mismo desarrollar un sonido ambiente con sólo un clarinete a montar una propuesta de música original con arreglos orquestales”, aclara Ocampo. De esta manera, los precios varían de los US$ 2.500 a los US$ 30.000.

La empresa trabajó en la musicalización de un software para gestión de proyectos globales y ya musicalizó un videojuego del mismo estilo que el Counter Strike: Portal 2. Mirá (y escuchá):

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