Hay algo que la mayoría de las personas tiene en común cuando se trata de regalar flores: se acuerdan tarde, sobre la marcha. La Japonesita lo sabe bien y encontró la respuesta en un formato que todavía no existía en Argentina: una máquina expendedora de ramos de flores naturales, disponible las 24 horas.
La máquina expendedora, ubicada en el Aeropuerto Ingeniero Aeronáutico Ambrosio Taravella, cuenta con 14 lockers, con diferentes opciones para regalar, desde ramos hasta canastas y arreglos que van desde $ 35.000 a $ 65.000, y pueden comprarse mediante QR o con tarjeta de débito y crédito contactless.
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La idea no es nueva. Julieta Márquez, propietaria de La Japonesita, descubrió por internet que en Asia ya existía algo similar y decidió traerlo a Córdoba. El antecedente más cercano era una máquina expendedora en Brasil, pero de arreglos con flores disecadas. Con flores naturales, no existía nada igual ni en Argentina ni en la región.
La máquina vending es importada desde China, pero requirió un programador local y la intervención de la empresa porteña Paypoint para vincular el sistema de cobro.
Además del local céntrico y de la vending del aeropuerto, La Japonesita opera 20 puntos florales en la ciudad, en cafeterías, estaciones de servicio y locales adheridos, como las cadenas Panicafé y Caseratto. La florería también ofrece servicios de jardinería y parquización, alquiler de plantas y ambientación de eventos.
La marca es además pionera en sustentabilidad dentro del rubro: es la primera florería de Córdoba que trabaja sin plástico. Todos sus ramos salen envueltos en papel reciclado y cintas de tela, y en el local se separan residuos orgánicos, papel y cartón.
Antes de fin de año, el acuerdo con Aeropuertos Argentina llevará la máquina a Ezeiza, Aeroparque, Salta y Mendoza. Para eso, la florería trabaja en convenios con operadores locales de cada provincia que garanticen la misma estética y nivel de detalle del producto original.
Y el horizonte va más allá: para octubre está planeado un viaje a China para cerrar acuerdos con el fabricante y simplificar el software, adaptándolo a las necesidades locales, con miras a vender la representación de las máquinas en Argentina y el resto de Latinoamérica.
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