La neuromodulación dejó de ser una práctica reservada a grandes centros internacionales y empezó a ganar terreno en Córdoba hace un tiempo.
Red Espin, ubicado en Av. Laplace 5442, incorporó la estimulación magnética transcraneal (EMT), una técnica no invasiva que utiliza pulsos electromagnéticos para estimular áreas específicas del cerebro y mejorar funciones neurológicas y psiquiátricas.
Le consultamos al especialista en el tema, Dr Oscar Villalba acerca de esta terapia. Actualmente cerca de 70 pacientes con distintas patologías han recibido el tratamiento. “Somos pioneros en Argentina y en Córdoba”, afirmó.
La EMT cuenta con más de 20 años de investigación y está aprobada por la FDA en Estados Unidos, organismos europeos y por la ANMAT en Argentina. Las sesiones duran entre 10 y 40 minutos y se adaptan a cada patología mediante protocolos de alta o baja frecuencia.
Villalba destacó que es una técnica “no invasiva, con escasas reacciones adversas y pocas contraindicaciones”. Además, cada tratamiento es acompañado por un equipo altamente capacitado, con un enfoque integral, científico y profundamente humano.
El abanico de indicaciones es amplio. En psiquiatría se utiliza para depresión, ansiedad, esquizofrenia y adicciones, mientras que en neurología se aplica en rehabilitación post ACV, Parkinson, dolor crónico, autismo, TDAH y otras. “No es algo mágico, sino una herramienta que acelera los procesos de recuperación y se complementa con las terapias tradicionales”, señaló el especialista.
Uno de los datos más relevantes para el negocio de la salud es la velocidad de respuesta en algunos cuadros. En depresión y adicciones algunos pacientes observan mejoras desde la segunda o tercera semana, mientras que en rehabilitación neurológica los tratamientos suelen extenderse alrededor de seis semanas, según el promedio de los pacientes atendidos.
Pero el tratamiento de EMT no se trata solo de sesiones aisladas. El modelo es integral: cada módulo incluye estimulación magnética, rehabilitación, psicología, kinesiología, terapia ocupacional, controles médicos y acompañamiento nutricional, con costos variables según la duración y las necesidades de cada paciente.
Actualmente las obras sociales no tienen nomenclada la práctica, aunque algunos casos lograron cobertura mediante presentaciones médicas o judiciales.
El crecimiento de la demanda ya empezó a cambiar la escala del proyecto. Red Espin comenzó atendiendo pacientes de Córdoba capital, luego sumó consultas del interior provincial y hoy recibe personas de Santiago del Estero, Santa Fe, Buenos Aires, La Rioja, Catamarca e incluso de otros países. “Mucha gente viajaba a México, Estados Unidos o Madrid para realizar este tratamiento; tenerlo disponible en Argentina reduce costos y facilita el acceso”, afirma el especialista.
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