El investigador Daniel Ducasse, del Instituto de Fitopatología y Fisiología Vegetal del Inta, no anduvo con vueltas a la hora de hablar del futuro del uso de los agroquímicos en la actividad agropecuaria durante su visita a Córdoba la semana pasada, en el marco del Ciclo de Sustentabilidad 3+1 organizado por la Fundación Osde.
“Las transgénicas son un salto cuantitativo y cualitativo impresionante, pero no son la panacea, pero plantear una agricultura orgánica sería ir al suicidio” agropecuario, disparó.
Si bien admitió que “no hay agroquímicos seguros, hay maneras de aplicarlo con seguridad” al tiempo que resaltó que en Argentina se usa tres veces más glifosato que en Estados Unidos.
“Estamos preocupados por el exceso y desorden en el uso de los agroquímicos. Se toman decisiones rápidas y “por las dudas”. El Inta tiene que reconocer que fracasó ampliamente, pese a que brega desde hace décadas por el manejo racional de los agroquímicos; no supimos adaptarnos al cambio productivo y a usar herramientas agropecuarias ni acercanos al productor”, confesó.
Por ahora, “no” a la RR2
Ducasse aseguró, además, que el riesgo del “doble transgénico” -cuyo producto más conocido es la soja RR2”- es “imposible de evaluar a priori” y subrayó que no le aconsejaría al gobierno aprobar el uso de esas semillas en la Argentina.
¿Qué pasaría si ponemos 14 millones de hectáreas de soja resistente a insectos? ¿Cuál sería la pérdida de biodiversidad?, se preguntó.
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