Ingrid Teich y César Luis García, marido y mujer y becarios del CONICET en Córdoba, obtuvieron el Premio de Investigación para Jóvenes Estudiantes 2011, que se entregó en el XIV Congreso Mundial del Agua.
En diálogo con InfoNegocios, García advierte que hay zonas de Córdoba que están superpobladas y que incluso en años húmedos no tienen suficiente agua y explica en qué consisite su investigación que permite simular el comportamiento del agua en la cuenca del Río San Antonio y así saber cuál va a ser el estado del río en un tiempo futuro.
- En sus trabajos que abordan enfoques generadores de cambios en la relación entre las instituciones, la gestión de los recursos, y hasta en las reglamentaciones. ¿Podrían explicar brevemente cómo generan esos cambios?
- El mundo cambia muy rápidamente, la población crece, la urbanización crece, la demanda crece y si las instituciones no crecen, no cambian y no se actualizan es imposible hacer una buena administración. Ante este constante cambio es necesaria una constante adaptación para que los sistemas puedan operar correctamente. Lamentablemente la velocidad con la que responden las instituciones es todavía demasiado lenta comprada con el crecimiento del sistema. Esto nos hace ineficientes y disminuye muchísimo nuestra competitividad.
El sistema de alerta que desarrollamos simplemente nos prende una luz “roja” cuando hay un problema de falta de agua. Pero la organización y la respuesta que vamos a adoptar ante esa alerta, debe darse desde la sociedad en su conjunto. De nada nos sirve predecir “se viene una sequía”, si no nos educamos y no cambiamos nuestros hábitos de consumo para hacerle frente. Necesariamente debemos educar y generar obras para aumentar nuestra eficiencia en el uso de un recurso escaso.
- ¿Cómo pueden aplicarse las investigaciones de ambos de manera inmediata a los problemas concretos de la falta de agua que tiene Córdoba?
- El sistema de modelación hidrológica que implementamos nos permite simular el comportamiento del agua en la cuenca del Río San Antonio. Así podemos saber cuál va a ser el estado del río en un tiempo futuro. Esto permite crear un sistema de alerta temprana y una planificación del uso del agua. El modelo también permite simular distintos escenarios climáticos y de uso del suelo y saber cuál será el impacto de esos cambios en el agua disponible. Esto es muy útil para tomar decisiones de manejo y conservación y permite que nos preparemos con anterioridad a los posibles cambios en el clima. Por otro lado, como mejoramos nuestro conocimiento sobre la relación entre el agua disponible y el crecimiento de la vegetación, también podemos predecir el impacto de los cambios en los distintos tipos de vegetación.
- ¿Cuál es el rol de la ciencia en este problema?
- El rol básico de la ciencia es generar conocimiento científico. El saber científico nos ayuda a comprender el funcionamiento y los procesos de los variados sistemas que operan en nuestro mundo. En particular la problemática del agua es un tema que atraviesa a muchas disciplinas, como la ecología, hidrología, economía, entre otras. En nuestro caso nos interesa contribuir al uso sustentable de los recursos hídricos y generar herramientas para que los administradores puedan mejorar la toma de decisiones. Nosotros dependemos de los servicios y los bienes que nos proveen los ecosistemas, por ejemplo, el suelo y la vegetación de las sierras tienen un rol importante para la provisión y calidad del agua. El conocimiento científico sobre el funcionamiento de una cuenca permite hacer un mejor uso, predecir cambios, y evaluar el valor económico de estos servicios.
- ¿Cuál ha sido la principal causa de que Córdoba la provincia que menos agua posee por habitante?
- El agua es un recurso renovable, pero limitado. En Córdoba solo disponemos del agua que nos llega de las lluvias durante el verano. Esta agua va fluyendo hacia los lagos y reservorios donde es acumulada para su posterior uso. Muchas de nuestras cuencas hídricas, por su tamaño y condición, simplemente no acumulan la cantidad necesaria de agua para la cantidad de gente que habita en esa región. Hay áreas superpobladas que incluso en años húmedos no tienen suficiente agua. Estamos en una región semiárida con recursos limitados, deberíamos planificar la urbanizaciones en función de los recursos que tenemos disponibles, o estar preparados para importarlos a alto costo.
Por otro lado, hay que sumar a la poca cantidad del recurso, la falta de eficiencia en su aprovechamiento. Hay mucha agua disponible que no es utilizada, y gran parte del agua extraída para consumo se traslada o usa ineficientemente, generándose importantísimas perdidas.
- ¿Qué medidas deberían tomar las autoridades para mitigar la falta de agua en Córdoba?
- Todavía falta mucha información básica e inversiones en cuantificar y monitorear el recurso. Para poder tomar decisiones administrativas sobre el agua, primero hay que saber cuánta agua tenemos disponible en cada año y en cada región del ecosistema.
Antes de aumentar la producción de agua por medio de la importación del recurso, deberíamos mejorar la eficiencia de uso de lo que ya tenemos disponible. Sin educación y sin un sistema más eficiente vamos a estar siempre malgastando la energía y el dinero. Debemos tener en cuenta que naturalmente una cuenca pequeña como lo del Río San Antonio (500 km2) nos brinda anualmente agua de alta calidad por más de 100 millones de pesos (costo energético de importarla). Ese servicio que la naturaleza nos da gratuitamente, deberíamos pagarlo en obras de mantención y conservación del recurso, para que podamos explotarlo indefinidamente.
Es necesario pensar a futuro, hacer un ordenamiento territorial y de nuestros recursos para planificar hacia donde queremos ir y cómo.
Están casados, son investigadores y se llevaron el premio a la investigación del año
Se trata de Ingrid Teich y César Luis García. Ambos son cordobeses y se llevaron el Premio de Investigación para Jóvenes Estudiantes 2011 por un modelo hidrológico que permite simular el comportamiento del agua en la cuenca del Río San Antonio y también simular distintos escenarios climáticos y de uso del suelo.
Tu opinión enriquece este artículo: