América Latina y el Caribe tiene una contribución menor al cambio climático que otras regiones, no obstante es particularmente vulnerable a sus efectos. Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de la región representan 9 % del total global, con una tasa de crecimiento anual de 0,6 % entre 1990 y 2011 (en comparación con 1,5 % global). Lo característico de esta región es que una proporción significativa de las emisiones proviene del cambio de uso del suelo, la deforestación y la agricultura.
“El desafío más acuciante para la región en estos momentos es la adaptación al cambio climático, especialmente en los pequeños estados insulares en desarrollo del Caribe y los países centroamericanos. Los costos anuales de adaptación para América Latina y el Caribe han sido estimados en cerca de 0,5 % del PIB anual regional. Aunque son preliminares, estos cálculos reflejan claramente la tendencia del fenómeno”, dijo la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, en el marco de la Cumbre sobre el Clima celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
La protección de cuencas hidrológicas, incluida la conservación forestal y de suelos en las zonas altas y el desazolve periódico en las zonas bajas, es un caso elocuente. Ejemplos destacados de la urgencia de la adaptación son los efectos de los huracanes que han ocasionado inundaciones en cuencas importantes del sur de México y el norte de Colombia.
“Los mayores riesgos se concentran en la agricultura, la disponibilidad de agua, la conservación de bosques, la pérdida de biodiversidad, la salud de la población, el turismo en zonas costeras y la reducción de la pobreza rural”, reiteró la secretaria de la CEPAL.
Hay pruebas de que la temperatura media global aumentó en 0,85 ° C en el período 1880-2012 y, en los escenarios más probables, el promedio se proyecta para subir por entre 1 ° C y 3,7 ° C durante este siglo, con el aumento por un importe de entre 1 ° C y 2 ° C por 2050 Algunos escenarios regionales extremos predicen aumentos de temperatura aún más altos.
“Hasta la fecha se ha avanzado lo suficiente en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de estabilizar las condiciones climáticas, y los efectos del cambio climático que se espera que surjan durante este siglo, por tanto, parecen ser cada vez más inevitable. La única solución posible al cambio climático implica un acuerdo global en el que todos los países tomen parte”, señala el documento de la CEPAL (Miralo completo, acá)
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