Las empresas españolas productoras de biodiesel reclaman cada vez con mayor énfasis medidas proteccionistas al gobierno de Zapatero, ya en retirada.
“Es intolerable que el Gobierno español siga anteponiendo los intereses económicos de otros países y cediendo ante presiones inconfesables”, señalan desde las cámaras que agrupan a estas compañías.
Sucede que la crisis económica las ha golpeado a la hora de vender su producción después de que años atrás este sector hiciera una avalancha de inversiones -muchas de ellas estimuladas por políticas públicas- que rondaría los 1.400 millones de euros.
Los altos márgenes que existían y las facilidades de financiación privada también animaron a invertir en el sector. De esta manera se llega a una capacidad de producción de más del doble de la demanda.
Los españoles aseguran que esta situación se empeora con las importaciones “desleales”, y puntualmente apuntan a la argentina, y el incremento del precio de la materia prima.
Zapatero sigue incumpliendo su compromiso parlamentario de defender a la industria española del biodiésel y mantiene paralizada desde junio la firma por parte del Ministro de Industria, Miguel Sebastián, de una Orden Ministerial que solucionaría el problema. Esta Orden, elaborada por la Secretaría de Estado de Energía, ha cumplido todos los trámites administrativos, incluyendo informes favorables de la CNE y del Consejo de Estado. El sector no pide medidas proteccionistas sino sólo poder competir de manera justa y equitativa, lo que requiere políticas equivalentes a las aplicadas en Francia, Portugal, Bélgica o Grecia.
Tu opinión enriquece este artículo: