Inti Zen es una marca de té en saquitos de alta gama nacida hace 10 años y Chamana son tisanas e infusiones a base de hierbas naturales creada en 2008 por Inés Berton (Tealosophy) y Casarotti.
Ambas exportan el 40% de su producción a 20 países y nacieron con el ADN de la sustentabilidad, porque “desde el inicio hacemos las cosas pensando en el impacto social y ambiental. Nos miramos primero dentro de la empresa y después vemos afuera”, explica Casarotti a este medio luego de su charla en la Jornada de Sustentabilidad organizada por el Iarse el martes pasado.
Ambas son parte de las B Corps argentinas “donde la cadena de valor, desde productores a nuestros clientes, cumple prácticas correctas (empleo en blanco, etc.) y más: como saber de dónde viene la madera que yo uso para mis estuches, exigirles más y más información para que ellos también empiecen a recorrer el camino. Es decir, con las herramientas que tenemos usarlas para buscar mejoras en el medio ambiente y social”.
Pero, agrega, más allá de herramientas como la calificación B, que sin duda ayudan, lo importante es tener la cultura sustentable. “Si una empresa tiene una cultura sustentable debe comunicarla a todos sus públicos de interés, es ir más allá del círculo de la propia empresa”.
Hoy los empresarios piensan más en día a día, en superar una etapa crítica, y hablar de sustentabilidad suena hasta utópico. ¿Hay tanta brecha entre la realidad y la sustentabilidad empresarial?, le preguntamos.
Al contrario. Es el momento de pensar en sustentabilidad porque sólo las que lo sean sobrevivirán. Lo importante es saber que hoy existe un cambio de paradigma, antes una empresa decía: ‘hago esta acción y obtengo este resultado’, hoy los resultados no son lineales, ni inmediatos y quizás lo que haga repercuta en un red, no sólo en mi empresa”, explica.
Por eso afirma que la sustentabilidad se retroalimenta mejorando la productividad de las empresas: “Aquellos nuevos valores que salgan al mercado van a querer trabajar en empresas que tengan una visión de futuro y un empresario va a querer tenerlos y para eso deberá gestionar desde la sustentabilidad”.
¿Y en Córdoba se venden los productos Inti Zen?
Aquí trabajamos con el mismo distribuidor desde que salimos al mercado. Córdoba es una plaza donde se aprecia mucho el producto, que es un poco más caro que el té común pero no tanto, y que yo digo que es como darse es un mimo cotidiano, y el cordobés ha captado ese concepto.
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