Inmaculada Mengíbar, Poca cosa
“Bastante poca cosa, a simple vista.
Demasiado delgado,
para mi gusto.
Un tanto
insípido, anodino.
Alguien
que no te dice nada especialmente.
Y, sin embargo, aquella noche supe
que si al día siguiente me telefoneaba,
me acostaría con él.
Y telefoneó.
Mucho mejor de cerca que de lejos,
tierno y obsceno al mismo tiempo y dulce
como un terrón de azúcar en la boca,
decidí que tendría que probarlo
una vez más…”.
El blog de Emma Gunst.
Tu opinión enriquece este artículo: