Mariela Laudecina, To be or not to be

Me llamo isla de galápagos, no sé nadar a pesar de mi condición flotante y la lentitud de las tortugas me pone nerviosa. En estado de sobriedad puedo arrancarte los pelos. Por lo general, soy toda una señorita.

Me llamo isla de galápagos y vivo en el limbo azul de los confines boreales a 100 kilómetros de tu arrogancia.

Me llamo isla de galápagos, si por casualidad llegás a mi, convido extravagancias, tierra caliente, brisa de cuatro direcciones y la maravillosa experiencia de sentirse solo. No, no significa paz.

Me llamo isla de galápagos de mañanas tristes y noches alborotadas. Quisiera ser uno de los lobos marinos que me habitan.

Me llamo isla de Galápagos y me hubiera gustado llamarme Anémona, a ellas las besa el viento, a mi me azota.
El blog de Emma Gunst.

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.