El crédito volvió a tomar protagonismo en la economía argentina y, junto con esa recuperación, aparecen nuevas alternativas para acceder a financiamiento en mejores condiciones. Entre ellas, los préstamos con garantía empiezan a posicionarse como una opción para quienes buscan tasas más bajas y la posibilidad de acceder a montos superiores.
El contexto acompaña. Según el último Informe Monetario Mensual del Banco Central (BCRA), el financiamiento al sector privado creció un 13% interanual (1,4 puntos porcentuales), y es una herramienta cada vez más utilizada tanto por personas como por empresas.
En ese escenario, las entidades financieras avanzan con productos que amplían la oferta tradicional. Una de las modalidades que gana espacio es la de los préstamos con garantía, donde el cliente respalda la operación con un activo previamente constituido, lo que reduce el riesgo de la entidad y mejora las condiciones del crédito.
"El préstamo con garantía es una herramienta clave. Al respaldar el crédito con dólares, el riesgo de la operación disminuye drásticamente, lo que se traduce en un beneficio directo para el usuario: tasas más bajas y más competitivas", explica Vanesa Di Trolio, Business Manager de Reba.
La ejecutiva sostiene que el mercado ya no se apoya únicamente en el historial crediticio. "La posibilidad de presentar una garantía permite ofrecer líneas de financiamiento mucho más atractivas para distintos perfiles de clientes", agrega.
Cuatro ventajas frente a un préstamo tradicional
Entre los principales beneficios de esta modalidad, desde Reba destacan:
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Tasas más bajas: al existir una garantía, el costo financiero disminuye. En el caso de Reba, las tasas pueden comenzar desde el 20%, frente a una TNA promedio del 32,7% en los préstamos personales a sola firma, según datos del BCRA.
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Mayor capacidad de financiamiento: el monto disponible depende del valor del activo presentado como garantía: cuanto mayor sea el respaldo, mayor será el crédito al que se puede acceder.
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Cuotas en pesos: aunque la garantía se constituye en dólares, el préstamo se devuelve en pesos, con un esquema de pagos previamente acordado.
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Más acceso al crédito: la garantía permite que personas que habitualmente encuentran dificultades para acceder a un préstamo tradicional puedan calificar para una línea de financiamiento.
"Queremos que el usuario entienda que sus ahorros pueden convertirse en el puente para conseguir un crédito mucho más barato. Al presentar una garantía, la tasa baja de forma considerable respecto de un préstamo tradicional, por lo que el cliente termina devolviendo menos dinero", concluye Di Trolio.
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