BTR Consulting incorpora director para su nueva unidad de negocio

Javier Queimaliños se suma a la consultora para crear la nueva línea de servicios “Knowledge” destinada a atender la alta demanda de conocimiento que tienen las organizaciones sobre las soluciones digitales.
 

Javier Queimaliños es contador, graduado en la Universidad de Buenos Aires, y posee un posgrado en Gestión Estratégica de RRHH de la Universidad de San Andrés. Con más de 15 años de experiencia en servicios de consultoría en EY, Javier se suma a BTR Consulting para crear una nueva unidad de negocio.
 


“A través de Knowledge ofrecemos a las organizaciones soluciones de formación y desarrollo de las habilidades requeridas hoy para gestionar el futuro digital”, destacó Queimaliños

Las soluciones de Knowledge van desde charlas (cyber-talks) sobre temas de seguridad informática en los hogares, entrenamiento y coaching para especialistas del área de ciberseguridad hasta el diseño e implementación del Security Awareness and Training Program. Esta oferta se complementa con soluciones de e-learning medidas y programas de capacitación orientados al talento digital: metodologías ágiles, soft skills para millennials y habilidades intraemprendedoras para encarar los procesos de transformación digital.
 

Tu opinión enriquece este artículo:

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.