Ninch Communication Company tiene nuevo director creativo

Ezequiel Orlandi se suma a la agencia como director creativo. Su incorporación reafirma la visión de Ninch como agencia integral y redobla la apuesta del crecimiento del área de creatividad digital. 
 

Ezequiel Orlandi, trabajó en Wunderman BA y se suma a la agencia como nuevo director creativo del equipo liderado por Fernando Benito. Ezequiel tiene más de 15 años de experiencia en el mundo publicitario. Además, trabajó en grandes agencias multinacionales como Y&R, Publicis, JWT, entre otras. 
 


El core de Ezequiel es la redacción, aunque en los últimos tiempos tuvo gran implicancia en la edición de arte y dirección. Así fue, que durante la cuarentena presentó su corto “Pandemials”. Asimismo, ha trabajado con marcas internacionales en campañas locales y regionales, como Renault, Nike, Ford, Arcor y Adidas, y ONGs como Cruz Roja y Unicef

“Creemos en Eze y apostamos a él para fortalecer nuestros servicios de creatividad digital integrados al PR. Sumar referentes de la comunicación nos desafía e invita a seguir creciendo siempre” comenta Fernando Benito, head of art & CCO de Ninch Communication Company.
 


 

Tu opinión enriquece este artículo:

Andreani ya mueve 520.000 paquetes por día desde su hub automatizado de Pacheco (abre el juego a pymes y emprendedores)

(Por Julieta Romanazzi) El centro de distribución que la empresa inauguró en General Pacheco a mediados de 2025 empieza a mostrar su potencial. Con tecnología única en América, capacidad para escalar y un servicio de fulfilment que ya suma 15 clientes, el hub se convirtió en la apuesta más grande de la compañía para sostener el crecimiento del e-commerce argentino.

El fenómeno Don Julio: ¿Cuánto cuesta hoy comer en la mejor parrilla de Buenos Aires? (con souvenir “incluido”)

(Por Julieta Romanazzi) La fila de gente esperando una mesa en Guatemala esquina Gurruchaga llama la atención, así como también algunos precios de su carta. El dato que explica el fenómeno: el 80% de las mesas las ocupan brasileños, que llegan con reserva en mano o se resignan a la espera en la vereda con tal de tachar el "Templo de la Carne" de su lista.